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El Gobierno aboga por ligar los incentivos a la compra de coches a un alza de la competitividad

Nadal afirma que los planes de estímulo serían erróneos si fomentan que los ciudadanos adquieran productos fabricados fuera de España
El director de la oficina económica de Presidencia del Gobierno, Álvaro Nadal, ha afirmado que los incentivos a la compra de automóviles que está impulsando el Ejecutivo deben estar ligados a un incremento de a competitividad tanto del sector del automóvil como de la economía en su conjunto.
En el marco del II Foro Anfac y PwC, aseguró que los programas de subvención a la adquisición de vehículos como el Plan PIVE o el Plan PIMA Aire mejoran el consumo de bienes y servicios en el mercado español, aunque afirmó que estas iniciativas no tienen sentido sin un aumento de la competitividad nacional.
Además, destacó que estas medidas serían erróneas si fomentan que los ciudadanos opten por adquirir productos fabricados fuera de España o si el aumento temporal de la renta de los consumidores se traduce en un aumento del volumen de empleo en otros países y no en España.
"Si España no es competitiva y no produce buenos bienes y servicios de poco nos va a servir estimular el consumo. La clave es la competitividad, y si no la tienes de poco sirve estimular la demanda", añadió el director de la oficina económica de Presidencia del Gobierno.
Nadal señaló que uno de los problemas a los que se enfrentó España en los últimos años fue la imposibilidad de devaluar la moneda, debido a su participación en la Unión Europea, por lo que para ganar competitividad el Gobierno optó por llevar a cabo una denominada devaluación interna y no externa.
Para ello, indicó que había que hacerlo no por la vía del despido, sino por el método de la concertación, de la reforma estructural, del aumento de la competencia y de la reducción de costes. Nadal explicó que las reformas implementadas por el Gobierno tienen las desventajas de que son más lentas y de que los ajustes son individuales y no generales, por parte de los actores de la sociedad.
Así, afirmó que los sectores más maduros, como el del automóvil, empezaron a recuperar su posición a principios de 2013, gracias a la mejora de las operaciones hacia otros países. Eso implica, según dijo que "hay que vigilar cómo evolucionan nuestros costes y nuestros precios en comparación con otros mercados".
"Estamos aprendiendo a ser más coordinados y disciplinados. En el Gobierno estamos contentos por la deriva de la economía española, aunque el proceso de ajuste y destrucción de la crisis de la antigua economía a la actual está siendo muy costoso y todavía queda mucho por recuperar. Vamos en la senda adecuada", añadió.