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Nadal: "La historia en tierra me es favorable, pero me sirve de poco para el presente"

El tenista español Rafa Nadal hizo este miércoles un balance positivo de su primer tercio de la temporada, pese a que la final del Abierto de Australia lo "distorsionó", pero que le hace afrontar con optimismo la gira de tierra batida donde no quiere confiarse por la "historia favorable" que tiene en esta superficie porque le sirve de poco para el presente.
"La historia en tierra me es favorable, pero la historia me sirve de poco para el presente. Llego bien física y mentalmente", apuntó Nadal durante la firma del acuerdo con el Banco Sabadell para ser embajador de la firma.
En este sentido, no se quiere presionar por Roland Garros porque cree que "hay más horizontes". "Antes están Montecarlo, Barcelona, Madrid y Roma, que son muy importantes. Como siempre, la afronto con la máxima ilusión y con ganas de hacerlo bien, de entrenar, de tener sensaciones y espero encontrar eso para competir en Montecarlo", afirmó.
Además, el manacorí mostró su satisfacción por este primer tercio de año, aunque aclaró que "lo de la final de Australia distorsionó un principio de año fantástico". "Ha sido bueno y me hace llegar a la temporada de tierra en una situación de privilegio en la 'Race'", indicó, recordando que "el balance es 2.600 puntos, dos torneos ganados y dos finales perdidas".
El número uno del mundo afrontará la arcilla roja tras poner fin a su periplo en dura con la final del Masters 1.000 de Miami perdida ante Novak Djokovic. "No estuve a su nivel y él estuvo bastante mejor que yo, pero es un torneo del que me vuelvo más contento que triste y a la hora de valorar los torneos hay un cómputo de cosas que hacen de este que haya sido muy positivo", advirtió.
"En Australia tuve problemas de espalda, me costó recuperarme y en Río de Janeiro gané sin jugar a muy buen nivel y con dolor. Luego hice tratamiento que me permitió entrenar sin limitaciones durante doce días, pero estuve sin sacar antes de Indian Wells, donde entrené muy bien, pero saqué muy mal y por ello jugué muy mal", prosiguió el español.
Por ello, tenía claro que afrontar el torneo en Florida tras caer en su segundo partido en la cita californiano provocaba que hubiese "un riesgo de que ocurra lo mismo". "Pero llegué a la final, cogí puntos valiosos y confianza de cara a la temporada de tierra batida, que espero que me ayude a estar a un buen nivel", subrayó.
"HABER JUGADO SEMIFINALES ME PODRÍA HABER DADO UN 'PLUS' EN MIAMI".
En Miami, reconoció que en sus primeros partidos estuvo "a un nivel bastante bueno contra rivales que dan mucho ritmo como Hewitt e Istomin", mientras que en el de cuartos de final contra Milos Raonic avisó de que es un encuentro "incómodo para cualquiera y que depende de unos pocos puntos". "Pero en los últimos 20 minutos subí el nivel y acabé ganando", celebró.
"El partido de semifinales (ante Berdych) me habría dado un 'plus' para la final, aunque a lo mejor no hubiera llegado porque jugaba contra un gran rival. Si la hubiera jugado y ganado, posiblemente habría sido una mejor preparación contra un rival que jugaba en su superficie favorita y donde le he ganado estando al cien por cien y en Miami no tuve ese plus", aseveró Nadal.
Sobre si no será la última vez que se enfrente al de Belgrado en esta campaña, fue claro. "No sé predecir el futuro, ojalá que no sea la última porque querrá decir que estoy en una final y eso siempre es un buen resultado", declaró al respecto.
Finalmente, el número uno del mundo se siente todavía con ganas de seguir ambicioso. "Hay que ser lo suficientemente feliz con uno mismo y para alcanzar eso uno tiene que haberse esforzado al máximo. Creo que cuando llegue el momento que no tenga ilusión, motivación y ambición, entonces tendré la ambición para hacer otras cosas. Ahora me siento feliz, sé que el tenis es un deporte con unos años limitados y que debo disfrutarlos al máximo. Veremos hasta cuando, espero que me queden bastantes años más", sentenció.