Tenis
Abierto de Australia
Nadal sigue sin poder con su 'bestia negra'
Djokovic vence a Nadal en una final histórica en el Abierto de Australia
El serbio ha ganado a Nadal las últimas siete finales que han disputado
Nadal ha perdido Wimblendon, el Open de EEUU y el Abierto de Australia ante Novak
Nadal no ha podido romper el muro contra el que se ha estrellado siete veces consecutivas. En una final histórica, la más larga de la historia en un Grand Slam, el manacorí sucumbió otra vez ante un impresionante Djokovic que le ha vencido en las tres últimas finales de un grande que le ha disputado.
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Durante varios años, la batalla por el cetro del tenis mundial enfrentaba a Roger Federer y Rafa Nadal, hasta que el mallorquín logró desbancar al suizo y se colocó en la posición hegemónica. Sin embargo, esta tradicional rivalidad saltó por los aires la temporada pasada, cuando Djokovic, acostumbrado al tercer escalón, abofeteó a todos los rivales del circuito con un año histórico en el que se apuntó diez títulos, incluidos tres 'grandes': Australia, Wimbledon y Estados Unidos.
Con Federer varios escalones por debajo de sus mejores tiempos, el gran damnificado por esta explosión fue Nadal, que ha sufrido la misma medicina que él empleó con el suizo: acumular victoria tras victoria hasta comerle la moral al rival. Como muestra, la seis derrotas consecutivas en finales del pasado curso en Indian Wells, Miami, Madrid, Roma, Londres y Nueva York.
Para frenar esta avalancha, Nadal ha cambiado este curso diversos aspectos de su juego e incluso la configuración de su raqueta, variaciones que le han permitido ganar en agresividad y subir su nivel hasta mostrarse como el jugador más solvente en estas dos semanas en Melbourne Park.
Las mejoras en el juego de Nadal se notaron en la final de Australia, que duró 5 horas y 53 minutos y puso al serbio contra las cuerdas en más de una ocasión durante el encuentro y, aunque la victoria no pudo ser, el manacorí se mostró satisfecho del gran partido realizado.
"Creo que jugamos un gran partido, quería ganar, pero estoy feliz de lo que hice. Tuve mis ocasiones contra el mejor del mundo en la actualidad, le jugué de tú a tú; por primera vez en mucho tiempo no sentí que estuviese en desventaja y eso es muy positivo para mí. Estoy muy feliz por mi mentalidad, estuve como en mis mejores momentos", afirmaba el español después del partido.









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