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Unos ocupas faltan el respeto a los mossos

Un grupo de ocupas se instaló en la antigua sede de una sucursal bancaria, que se convirtió en un centro social dónde se realizaban diferentes actividades. Contaba con un comedor y una iniciativa de recogida de ropa. Este inmueble fue comprado por un empresario, pero el entonces alcalde decidió adquirir ese alquiler para evitar altercados. Ahora, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha decidido hablar con los ocupas para proceder a su desalojo, pero estos parecen tener muy claro no abandonarlo. Esta situación desencadena una nueva revuelta en Barcelona, los mossos han tenido que intervenir para evitar que los activistas se acercaran al banco, lo que desató una violenta lucha entre policías y manifestantes,  que llegaron a cometer varias faltas de respeto hacia a las autoridades.