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'112: Anécdotas de urgencias'

Isabel G.Iborra presenta en 'El Programa de Ana Rosa' su libro "112: Anécdotas de emergencias", en donde recoge la labor del SUMMA y situaciones curiosas que han vivido.
Isabel G.Iborra, autora de "112: Anécdotas de emergencias" ha estado trabajando en la ciudad, con el 061, subiéndose con ellos en las ambulancias y en los eventos masivos más importantes de España como las fallas, San Fermínes, Feria de abril o el festival Rock in Río. Con todos los datos, con todas las situaciones dramáticas y divertidas que ha vivido ha confeccionado su libro.
Es un reconocimiento al duro trabajo de los miembros del SUMMA,un trabajo en contacto directo con la gente, con la sociedad y a su vez una recopilación de la situaciones más rocambolescas.
A 'El Programa de Ana Rosa' también acudió el médico Alonso Mateos, que está en urgencias por vocación. Ha contado una serie de anécdotas sobre sus experiencias y la de sus compañeros:
- Anécdota del meconio: "Sucedió en la puerta del Hospital 12 de Octubre, una señora llegó con su hija, y los médicos le preguntaron por alguna enfermedad importante o antecedente personal de la niña. La señora contestó: "De pequeña, me comìa el coño", tras la primera confusión y tras mucho pensar, tradujeron q se refería a que la hija tragó meconio (líquido de la primera deposición del bebé)".
- Anécdota de la botella de oxígeno: "Es una anécdota del Clínico, ésta es leyenda urbana pero Alonso Mateos cree que es verdad. Llega un paciente con problemas respiratorios y los médicos le preguntan si tiene oxígeno en casa, a lo que el hombre contesta que no, que él tiene gas natural".
- Anécdota de los sadomasoquistas: "A las 4 de la mañana nos llaman avisándonos de que alguien se cortó las venas, en este tipo de avisos viene también la policía. Llegamos a la casa y vemos a una pareja, él apestando a alcohol, aunque se la había bajado ya la borrachera. Estaban los dos vestidos de sadomasoquistas. Ella era menor de edad y estaban en casa de la abuela de uno de ellos. Haciendo prácticas sadomasoquistas se habían cortado, aunque eran unos cortes muy leves se pusieron nerviosos".
Alonso Mateos concluye que ven situaciones muy críticas, graves problemas sociales. Ante esto, crean su propio mecanismo de defensa. Por ejemplo,  cuando salen del piso de un anciano que ha fallecido y comentan "¿Has visto como tiene el piso?".