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"En el club de los Galán conseguir drogas es tan fácil como pedirlas", según un periodista infiltrado

Después de que hace unas semanas la policía desprecintara los seis locales que la familia Galán regenta, un periodista del Programa de Ana Rosa ha conseguido entrar en los clubes con una cámara oculta para conocer en primera persona la situación en la que se encuentran las prostitutas y el funcionamiento del negocio.
Al reportero no le costó demasiado entrar en el club de los Galán. "Sólo había una persona vigilando en la puerta", afirmó el periodista en una entrevista que concedió al programa. En el club no había nadie encargado de vigilar a las chicas, "se mueven con total libertad", afirma.
Dentro del local el periodista se hizo pasar por un cliente y pudo hablar con algunas prostitutas. Les preguntó por los precios de sus servicios y por su situación en el club y todas le dieron una versión muy parecida, corroborando la explicación dada por los Galán. Ellas sólo pagan 50 euros por el alquiler de la habitación y el dinero recibido por los servios que realizan es íntegramente para ellas. Las tarifas del club son de 70 euros por media hora y 150 por una hora entera. Lo que hace bailar esta versión dada por las chicas es que "no se les pagaba a ellas directamente por sus servicios, el dinero se entregaba en la recepción del club", espetó el reportero.
Además de la tarifa de las chicas, los clientes tienen que pagar un pack antiséptico que está compuesto por una sábana, una toalla y un preservativo y que cuesta 10 euros. La compra de este pack es obligatoria. Además, en el local no se permite el uso de preservativos que no se compren en el club.
El periodista pudo observar que el precio del tabaco en el local era de 5 euros. Nacho Abad aseguró que los Gabán están incurriendo en otro delito al vender el tabaco por un valor tan alto. "La máquina estaba precintada porque no se puede vender el tabaco con sobrepecio sin una licencia especial", comentaba el colaborador.

EL reportero también pudo hablar con las prostitutas del trato que tienen con la familia Galán. Las chicas le aseguraron que tienen muy buena relación con los dueños de los locales, que se encontraban muy a gusto y que tenían mucha libertad de horario. Las prostitutas le comentaron que no estaban obligadas a trabajar si no quería o no les apetecía.
Tráfico de drogas
El periodista infiltrado también pudo comprobar que es muy fácil conseguir drogas en el club. de los Galán. A pesar de que Rocío negó en su día que en sus locales se produjera tráfico de drogas, su versión quedó totalmente desacreditada con lo grabado en el reportaje. "Conseguir droga era tan fácil como pedirlo" comentaba el reportero, que también afirmó que "Las prostitutas no sólo son las encargadas de vender diferentes tipos de drogas, sino que también consumen estas sustancias". Nacho Abad aseguró que la familia Galán podría perder la libertad condicional con esta cuestión porque se ha producido una "reiteración en la conducta delictiva".