Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Jade Goody, la ex 'Gran Hermana' británica enferma de cáncer, contrae matrimonio

Gracias a la intervención del Ministro del Interior británico, Jade Goody, la ex 'Gran Hermana' británica a la que le diagnosticaron un cáncer terminal, ha podido casarse con su novio, Jack Tweed, que se encontraba bajo libertad vigilada por agredir a un adolescente. Goody se ha convertido en el icono del voyeurismo al afirmar que quiere hacer público todo el proceso de su muerte.
Se enteró de que padecía una enfermedad mortal e irreversible mientras participaba en la versión británica de 'Gran Hermano' y su voluntad es que, tanto lo que le queda de vida como el momento de su muerte sea retransmitido por los medios de comunicación, lo que ha generado un intenso debate en el Reino Unido. El objetivo principal de Jade Goody para hacer público el desarrollo del cáncer terminal que le han diagnosticado es " recaudar la máxima cantidad de dinero posible" para que sus hijos puedan "vivir bien" cuando ella muera.
La última imagen que tenemos de Jade es la de su polémica boda, que ha sido posible gracias a la intervención personal de Ministro Británico, quien medió para que su novio, jack Tweed, gozará de un permiso especial al encontrarse bajo libertad vigilidada por haber agredido a un adolescente. El vestido de novia de Jade es un sencillo diseño de Manuel Mota que le ha regalado Mohamed Al Fayed, dueño del famoso centro comercial 'Harrods'. Para la ex 'Gran Hermana' el día de su boda ha sido " el más feliz de toda su vida", como ha asegurado en la revista del corazón británica 'Ok!', a quien ha vendido la exclusiva del enlace por alrededor de unos 800.00 euros.
Además del debate que está generando en Inglaterra la retransmisión pública de la vida y la muerte de Jade Goody,  la reclamación por parte de la británica de poder disfrutar " de una muerte digna" ha sacado de nuevo a la luz la polémica sobre la eutanasia. " Lo único que quiero es que mis hijos me recuerden como soy ahora y que no vean como me voy degenerando poco a poco", afirmó esta británica de 27 años que padece cáncer terminal y que pide a los médicos "que pongan fin a su vida cuanto antes".