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Julián Muñoz, a un pie de la calle

En el último juicio celebrado sobre el Caso Malaya, Julián Muñoz ha salido ganando. La sentencia dictada  por la Fiscalía de Málaga sustituye su pena de dos años de prisión por una multa de 10.800 euros. Una permutación que si bien, aún no es efectiva, abre el camino para una reducción de la pena total impuesta al ex alcalde.
 
La vista duró treinta minutos, y al parecer, hubo alguna negociación que permitió conmutar la pena. José Carlos Villanueva, periodista de 'El Mundo' especializado en el caso Malaya explica que este supuesto pacto iniciado con la Fiscalía de Málaga no está cerrado. Pero de llevarse a cabo "puede que quiten a Julián Muñoz, de un plumazo, hasta 70 causas pendientes", añade.
 
Todo es producto de una opción penal que los abogados del ex alcalde han sabido aprovechar. Al ser imputado por delitos que están conectados entre sí (artículo 76), el Código Penal contempla que no se puede pedir el triple de la pena máxima que se solicite. Así, a Julián Muñoz le podrían caer como mínimo tres años de cárcel y como máximo seis.
 
Marisa Martín Blázquez explica que esta es una decisión puntual tomada por el juez con el fin de no atascar los tribunales con causas de licencias ilegales pendientes. No obstante, si este acuerdo saliera adelante, 70 causas pendientes del acusado desaparecerían, aproximándose así su puesta en liberta y mejorando su horizonte judicial. De hecho, José Carlos Villanueva explica que, teniendo en cuenta las fuentes consultadas, Julián Muñoz podría disfrutar de su primer permiso penitenciario en febrero.
  
 La detención se hizo esperar
Julián Muñoz fue detenido el 19 de julio de 2006, como consecuencia del Caso Malaya, en su casa de Marbella, donde convivía con su compañera Isabel Pantoja. Ingresó en prisión a espera de juicio y pendiente de declaración en la Audiencia de Málaga. Ésta dictó su primera condena en septiembre de ese año por orden del juez Torres, quien lo acusó, primero, de un presunto delito de malversación de caudales públicos y cohecho, y después de otro de blanqueo de capitales.
 
Fue condenado a un año de prisión por cada una de las causas en las que fue juzgado, teniendo pendientes aún otras causas. Las penas de un año cada una que cumple actualmente fueron impuestas una por el juzgado de lo Penal número 2 de Málaga, y otra por el juzgado de lo Penal número 5 también de Málaga. Además de penas carcelarias, el ex-alcalde de Marbella se enfrenta a multas cuantiosas impuestas por el tribunal de cuentas, que consideró la gestión de las sociedades urbanísticas como "gravemente negligente y, a los acusados, responsables del caos económico de la empresa ".