Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

SOS: Violadores en libertad

Tres violadores, tres historias de error judicialTELECINCO.ES
Francisco López Maíllo, el violador del Ensanche
En la década de los 80 mantuvo en vilo a media Barcelona. Acusado de violar a 19 mujeres en la misma zona del Ensanche, sólo cumplió 14 años y ocho meses de prisión. Sin embargo, fue condenado a 592 años de cárcel. Salió en libertad en 1998 tras redimir siete años de su pena jugando al fútbol y haciendo de pinche de cocina. Se tuvo que ir de España ante el acoso mediático y el linchamiento social al que fue sometido por el debate que, diez años después, aún sigue en el candelero. Jamás negó ser autor de todo lo que se le imputaba y aunque la sentencia decía que no padecía ningún trastorno mental, sí decía que su personalidad era «antisocial» y ejecutó las violaciones bajo la influencia de una psicopatía grave.
 
El violador de Vall d'Hebro
 
Su nombre es José Rodríguez Salvador. Está acusado de 16 violaciones probadas por los cuales al Justicia le impuso 311 años de cárcel. En septiembre de 2007, tras cumplir tan sólo 16 años, uno por cada una de sus víctimas, el violador salió en libertad. Un acto indignante para estas que recurrieron al Supremo. La mayoría de sus víctimas eran niñas. La más pequeña tenía nueve años. A todas las asaltó entre 1989 y 1991 en los portales de sus casas, después de salir del colegio, en su rato de descanso del bar donde trabajaba y con el objetivo de que le hicieran una felación.
 
Curiosamente, esta no era la primera vez que José Rodríguez pisaba la cárcel. En 1990 salió en libertad después de cumplir una condena de siete años por violación, y en nueve días volvió a reincidir. La práctica de yoga, el fútbol, trabajos en la cocina y en la enfermería redujeron su condena. Su salida se produjo cuatro meses después que la del Segundo Violador del Ensanche, lo que generó una tremenda alarma social. En el caso de este, la vigilancia policial no ha funcionado.
 
Alejandro Martínez Singul, el segundo violador del Ensanche
 
Condenado a 65 años de prisión, Alejandro Martínez Singul, cometió el mismo tipo de delitos que López Maíllo. Fue detenido en 1992 y cumplió 16 años, quedando en libertad aún cuando los forenses y psiquiatras de la prisión consideraban que no estaba rehabilitado. Sus víctimas: niñas y adolescentes de entre nueve y diecisiete años. En unos casos la violación fue consumada y en otros frustrada. El problema es que apenas ha pasado un año y ha vuelto a reincidir. Esta vez su delito lo ha cometido en Permillant, Francia, un caso de agresión sexual en grado de tentativa. Las peores sospechas, se cumplían. En manos de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón deberá decidir ahora si le extraditará a Francia.
 
José Ignacio Orduña, el 'asesino de Lesseps'
 
En septiembre de 1982, Orduña era acusado por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Barcelona a un total de 86 años, once meses y trece días de cárcel. Asesinó a tres ancianas, y además, contaba en su currículum con delitos de violación en grado de tentativa y agresiones. Años más tarde, la policía detuvo al «célebre» violador de Barcelona, que volvió a violar a dos ancianas tras lograr la libertad.