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Sultan Kose: "Quiero un coche para mi talla y una novia"

Días después de recibir a la mujer más pequeña del mundo, Ana Rosa se convertía en liliputiense para recibir a Sultan Kose, el hombre más alto del mundo.  La presentadora quedaba pequeña al lado de este gigante de 2,50, que llegaba ayudado por sus muletas y perdía una novia con la que compartir su vida.
Una pequeña liliputiense. Eso parecía Ana Rosa al lado del su invitado, un hombre de altura que está en el libro Guinnes de los récords no sólo por su tamaño sino también por poseer las manos y los pies más grandes del mundo.
¿Lo tendrá todo a proporción? se preguntaba Ana Rosa mientras Sultan hacía un llamamiento para encontrar a la mujer que comparta con él su vida, los viajes de su gira por diferentes países y sus apariciones en los medios. "Quiero un coche para mi talla y una novia", decía con una sonrisa Sultan.
"Busco una novia que mida 1,85 más o menos" precisaba el turco mientras explicaba cómo le gustan las mujeres.  "Que sea guapa y correcta. Que sea rubia pero no lleve tacones y que tenga 185 no más."
Su sueño frustrado
Sus cualidades físicas le hubieran convertido en el jugador de baloncesto ideal. De hecho intentaron reclutarle para el Galatassaray pero una lesión y problemas de salud impidieron conseguir este sueño.
Roto el sueño de ser jugador profesional, Sultan no ha encontrado el rumbo de su vida. "Como he sido muy alto no he tenido un trabajo, ni una mujer... Siempre he tenido problemas" asegura mientras disfruta de la oportunidad que le ha dado convertirse en un hombre récord.  "A ver si ahora puedo disfrutar y conocer el mundo por lo menos."
Su crecimiento
Con 2 metros y 47 centímetros, este turco de 26 años nunca ha pasado desapercibido pero no fue hasta los diez años cuando se percataron de que estaba creciendo bastante más de lo normal. En ese momento, Sultan, acompañado de sus padres, acudió a los médico y según el diagnóstico tenía un tumor cerebral que hacía presión en la zona del crecimiento y provocaba las hormonas le hacía crecer.
Su crecimiento fue imparable. Los siguientes 15 años, Sultán creció de forma incontrolable hasta que en 2008 los médicos consiguieron frenar su crecimiento.
Un hombre récord
Aunque fundamentalmente es conocido por su estatura, Sultan puede presumir de figurar en el libro guinnes de los récords por otras dos razones: el turco tiene las manos y los pies más grandes del mundo (utiliza un sesenta de calzado).
Las desventajas de ser alto
Con una altura como la suya la vida no es sencilla. "Es verdad que tengo muchas dificultades. Ropa, calzado llevo un 60 y es un problema grave porque no encuentro calzado. Me lo tienen que hacer todo a medida."
Por supuesto, la ropa no es el único problema. Encontrar una cama adecuada para su tamaño no es fácil, sobre todo en los hoteles. "Tenemos que reunir tres camas", asegura divertido.
Sin embargo, a pesar de las desventajas, Sultan no cambiaría su vida actual por nada. "Me gusta ser famoso. Llamo la atención de todo el mundo, todos quieren hacerse fotos conmigo y me gusta. Me gusta el interés que demuestra la gente y el apoyo que me dan."