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Víctima del violador del Einxample: "Que esté libre es como dejar una bomba en la calle"

Desde que aterrizara en Madrid procedente de Montpellier, El Violador del Eixample ha conmocionado a la opinión pública. Queda en libertad un violador de menores sobre el que recaen numerosas dudas sobre su rehabilitación. En una carta ha reconocido estar avergonzado de sus crímenes y arrepentirse, incluso su madre le va a dar una última oportunidad, pero quienes sufrieron sus actos, sus víctimas, tienen miedo. Ana Rosa Quintana ha hablado con ellas.
Esther es la madre de una víctima de Alejandro Martínez Singul, el violador del Eixample que ahora se mueve por España como un ciudadano más. Para esta mujer no es sencillo en absoluto que se haya rehabilitado. Ella siempre se ha mantenido en contacto con su madre y tuvo una conversación muy relevante, cuando murió el padre de Alejandro, que ha relatado de la siguiente manera: 
"Si, pero su madre, yo hablaba con ella, un día me dice en la puerta de su casa. Mira ha muerto mi marido debido a los malos tratos que sufrió. Así, riéndose. Y que su hijo había jurado que volvería a atacar porque era culpa de las niñas que su padre se había muerto de un infarto y que incluso mataría".
Después de la agresión, esta mujer habló a diario con la madre de Alejandro. Al principio llamaba para pedir que ingresasen a su hijo en un psiquiátrico, pero tras la entrevista que ésta dio en 'Rojo y Negro', ha observado un cambio: "vi que está a favor de su hijo. Antes hablaba de operación cerebral, ahora pedía visitas ambulatorias".
Esta situación le genera mucho miedo. Teme encontrárselo "cara a cara en la puerta de tu casa", como le ocurrió en la ocasión anterior en que quedó en libertad. Una salida de prisión que se produjo, se ha quejado, sin informar a las víctimas y sin defensa ni protección para las niñas". 
La solución para Esther es que "le pongan la perpetua y no salga nunca". No cree que quiera rehabilitarse por las palabras anteriormente citadas y no puede olvidar los daños que causó: "a mi hija le costó cerca de cuatro años de psicólogos, y luego se casó y su marido tardó seis meses en poder acercarse a ella.
Vive lejos de España, pero pasó meses muy malos cuando se enteró de su salida, tiene miedo de que algo así le pueda pasar a sus hermanas".  Y este no es el único miedo que padece, también teme por sí misma: "un día nos dará un siroco y cometeremos alguna locura y cargaremos con algo de lo que tendremos la culpa".
Paula sufrió una agresión con 14 años
Ana Rosa Quintana también ha contado con el testimonio de Paula, una mujer de 30 años que a los 14 sufrió una agresión de Alejandro Martínez. Volvía de la compra y en el portal se hizo pasar por un vecino para obligarla a masturbarle en el ascensor. Se considera afortunada porque a ella no la forzó ni a la felación ni la penetró.
Sin embargo, eso no quita que le haya costado años superarlo. Sufrió de vaginismo y no perdió la virginidad hasta los 20 años. Ahora teme por sus hijas. Tienen un año y medio y dos. A ella ya no la va a hacer nada por su edad, pero le da miedo que esté en libertad porque "es como dejar una bomba en la calle".
Quiere que todas alcen su voz en contra de su puesta en libertad: "nosotras somos víctimas para siempre. Todos los casos son iguales y parece que las víctimas son ellos".