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"Si el chaval no está bien de la cabeza le encerramos en un psiquiátrico y tiramos la llave al río"

Una historia de amor no correspondido parece ser la causa que llevó a Maores a morir con tan sólo 15 años. “Te quiero mucho, tú para mí y yo para ti. Quiero abrazarte en esas tardes de frío, quiero besarte cuando no tenga saliva, quiero tocarte y calentarme las manos, quiero dormir y saber que estas a mi lado…” (El Mundo). Maores estaba completamente enamorada y daba rienda suelta a sus sentimientos a través de un diario en Internet, dónde contaba sus sentimientos por Sergio, el guaperas de clase, el mismo que supuestamente le arrebató la vida.
 
 
 
"Está muy afectado, es normal, cuando muere un hijo no hay palabras para describirlo. Está muy mal".
 
"Sabía que a ella le gustaba uno, le gustaba otro pero no sabía que era éste precisamente. No cuentan mucho. Ellos no quieren que los papás se enfaden con ellos le den la bronca".
 
 
"No los he revisado, ni quiero revisarlos. La vida de ella era su vida. Ella tenía que hacer su vida privada. Yo no tenía que meterme en ello. Si había algún problema ella sabía que yo estaba allí para ayudarle".
 
 
 
"Porque la niña tarde un poco no íbamos a pensar que le habían matado. Pensé que se había ido a dormir a casa de alguna amiga sin decirme nada y bueno, que al día siguiente ya hablaríamos. La madre igual, preocupada. Yo estuve despierto hasta las 9 de la mañana y a las 5 me dio por bajar a dar una vuelta. Hacía mucho frío, hacia mala noche y dije pues bueno, haber si va a estar por ahí que le ha pasado algo".
 
"Cuando di una vuelta vi las luces de la policía y pensé que habrían atracado, es una zona industrial. No vi nada y me fui para casa. Mi mujer por la mañana comenzó a llamar a las amigas y ninguna sabía nada. Fuimos a la policía, denunciamos la desaparición, dimos una fotografía, describimos lo que tenía puesto. Nos dijeron que habían encontrado a una chica muerta y que llevaba un papelito con un número de teléfono. Yo les dije no será este número. Ella siempre llevaba un papel con mi número de teléfono por si le pasaba algo".
 
 
"¿La verdad?, que dos amigos de su clase han matado a mi hija. Esa es la puñetera verdad".
 
 
"Iban diciendo, estos dos chavales, que un día le darían una sorpresa, por lo menos éste, eso es lo que he oído entre los amigos y yo creo que ella si estaba enamorada de él, estaría deseando hablar con él".
 
 
"Hay tres familias arruinadas en lugar de una. Que mi familia es la que tiene la peor parte pues bueno pero, que los padres de los chavales también tienen que estar mal".
 
"Ellos no tienen la culpa. Sin un hijo sale retorcido, malvado o está mal de la cabeza no es sólo culpa de los padres. Un padre siempre intenta defender a sus hijos. Lo que le da a una familia las ganas de vivir y de seguir adelante son sus hijos".
 
"Tengo entendido que la madre de Luis se ha intentado quitar la vida y está en el hospital".
 
"Me gustaría hablar con los padres de ellos".
 
"No se nada de ellos, creo que igual han estado alguna vez en mi casa. Uno de ellos creo que es muy paradito sin embargo, el otro ya había hecho algunas cosillas, se comenta que ya le había puesto la navaja al cuello a más de uno y que había tenido muchos problemas con los vecinos. Pero, eso es lo que he oído, yo no me puedo creer lo que dicen si no lo sé seguro".
 
 
"Yo pienso que los dos han tenido mano. Qué luego uno se quedara rematando, igual. La policía científica tiene que hacer su trabajo. En España tenemos la mejor policía del mundo".
 
"Si el chaval no está bien de la cabeza le encerramos en un psiquiátrico y tiramos la llave al río. Eso es lo que yo quiero".
 
"Varios amigos de Maores fueron los que convencieron a los dos chicos para que fuera a la comisaría".
"Yo creo que la Ley no está preparada para estos casos. Tendrían que modificarla en función de la edad, de la gravedad del caso y de muchas cosas. Son máximo ocho años y cuando cumplen 18 años ya está. Salen a la calle pero, siguen siendo unos asesinos. Yo creo que los jóvenes están sobreprotegidos por la Ley".
La madre de Maores
En el chat
Ese día
 
"Estaba en la cama haciendo los deberes. Picaron abajo y yo no quería que bajase porque después de las 10:30 yo no quiero que baje y le dije a mi mujer: "Diles que vengan mañana que no son horas, son ya las 12". Pero, cuando la niña escuchó que era Sergio me dijo: "Déjame que baje cinco minutos que hablo con él y subo, no cierro ni la puerta". Se puso las chanclas y una chaqueta porque hacía frío. A los 20 minutos o así, vino el hermano y le dije: "¿No le has visto?", "No", "Pues date una vuelta a ver si la ves en el parque o en algún sitio". Se dio una vuelta, fue hasta Pallón, fue al otro parque… por todo el pueblo. Bueno, "igual se ha ido a dormir a casa de una amiga y no ha dicho nada". No íbamos a estar dando vueltas sin saber nada".
¿Qué pasó?
Lo que ella podía pensar
Tres familias destrozadas
Los dos chicos
 
"Habían picado primero a Cristina, yo creo que querían que bajaran las dos. Ya tenían pensado lo que iban ha hacer. Por suerte hay una sola familia llorando en lugar de dos y en cierta medida me alegro".
El culpable
 
En busca de culpables
 
 
Una Ley insuficiente