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La primera mujer del pederasta de Ciudad Lineal: "Fue muy duro enfrentarme a que estaba casada con un monstruo"

Tres semanas después de la detención del pederasta de Ciudad Lineal en Santander, 'El programa de Ana Rosa' ha hablado en exclusiva con su primera mujer y madre de sus dos hijos. "No sé si fue más duro el hecho de dejarle o asimilar lo que había hecho, era enferntarme a que estaba casada con un monstruo", ha dicho la exmujer de Ortiz, del que asegura que era una persona celosa.

Retraído, acomplejado y que no se relacionaba con los demás. Así fue la infancia de Antonio Ortiz, supuesto pederasta de Ciudad Lineal, según ha relatado su primera mujer en exclusiva en 'El programa de Ana Rosa'. "Siempre ha sido un niño problemático. Era un niño caprichoso, siempre le han consentido mucho, siempre tenía lo último... Le han aportado muchos bienes materiales y muchos menos bienes sentimentales", ha relatado su exmujer, que ha asegurado que durante el tiempo que vivió con su padre fue feliz. "El tiempo que vivió con su padre fue un niño feliz, por lo menos que me contaba a mí, Con su padre y su familia de Jaén era feliz."
La muerte de su padre le marcó, al igual que la relación con su madre, que no le atendía. "Su madre no quería que viviera en su casa y le pagaba habitaciones de alquiler en pisos compartidos porque así se despreocupaba. Esa era la vida de Antonio cuando le conocí. Iba de casa en casa porque le duraban muy poco las habitaciones. Con su padre fue feliz pero el tiempo que vivió con su madre, ella trabajaba y él estaba más bien solo", ha dicho su exmujer. 
"Era un padre cariñoso"
Antonio Ortiz tenía 20 años cuando conoció a su exmujer, que tenía 18. "Empezamos a salir, a los dos años me quedé embarazada y decidimos casarnos. Nuestra vida de casados era normal. Luego me quedé embarazada otra vez y tuvimos el segundo. Era un padre muy cariñoso, se encargaba de bañarlos, los sacábamos al parque, les daba el biberón... Éramos una familia normal y corriente", ha relatado la exmujer de Antonio Ortiz. 
Sin embargo, la relación no tardó en deteriorarse. "Él no buscaba trabajo y siempre dependíamos de mi madre o la suya, que nos pagaba la casa. Él salía de juerga, todo el peso recaía sobre mí y él solo se divertía", ha relatado su exmujer, que ha asegurado que tras la boda Antonio Ortiz cambió. "Era una persona muy celosa pero no durante el noviazgo. Fue casarnos y dio un giro de 180º. No me dejaba salir a la calle, no podía ponerme una minifalda, una camiseta ajustada, si bajaba a por el pan pensba que me liaba con el panadero... Ha llegado a encerrarme en casa mientras él se iba todo el día. No me planteaba que me encerraba, pensaba que estaba en casa con mi niño y que íbamos a esperar a que llegara papá. Yo no pensaba, yo solo hacía lo que él me decía porque estaba enamorada de él. Yo era feliz... Yo no veía lo que veía mi familia. Era mi mundo de coacción de amenazas, me amenazaba con quitarme la custodia. ."
"Mi relación acabó cuando me enteré de su primera víctima"
Durante su relación, Rosa nunca tuvo dudas. "Nunca sospeché nada, ni se me pasaba por la cabeza", ha dicho la exmujer de Antonio Ortiz, que ha asegurado que tras su primera detención ella siguió confiando en él. "Él lo negó, eso que vino la policía y se llevó nuestro coche. Me dijio que había habido un error pero que tenía que pasar una rueda de reconocimiento y que iba a dar negativo. Yo le creía porque estaba enamorada. Cuando le detuvieron yo le creí. Desde el 98 hasta que entró en prisión me dijo que tenía que fichar hasta que saliera el juicio para demostrar que no era él pero un día no volvió. Yo fui a Plaza de Castilla y me dijeron que no era un error y me enseñaron las pruebas de ADN, de mi coche, de la niña... Me di cuenta de que no me había casado con la persona que me había casado cuando entró en prisión. Ahí no tuve dudas y le dije que quería divorciarme."
Tras la entrada en prisión, llegaron unos momentos muy complicados para la familia. "No sé si fue más duro el hecho de dejarle o asimilar lo que había hecho porque era enferntarme a que estaba casada con un monstruo, que tenía dos criaturas con él y que tenía que sacar las cosas adelante. Ahora la ves con la persepectiva de los años y te preguntas qué pasaba por tu cabeza para no darte cuenta de esas pequeñas cosas. Eso te das cuenta cuando s ete cae la venda de los ojos."
"Mis hijos y yo nos quedamos bloqueados"
Tras la detención de Antonio Ortiz en Santander, su exmujer y sus hijos se quedaron bloqueados con la noticia. "Mis hijos el día que se levantaron y vieron la foto de su padre, ¿cómo lo asimilas? Para ellos es su padre, podría ser mejor o peor pero es su padre. ¿Cómo asimilas eso? Nos bloqueamos al día siguiente y a mí me da un ataque de histeria porque yo llevaba años guardando esto para proteger a mis hijos", ha dicho la exmujer de Ortiz, que pudo hablar con él dos días antes de su detención. "Hablé con él el lunes para que nos ayudara a comprar los libros y me dijo que estaba en Santander. Me dijo que se había ido a buscar la vida allí. Una cosa es que de puertas para adentro se comporte de una manera y de puertas para fuera de otra. Es muy consciente de todo lo que hace, siempre ha sido muy inteligente. Si no fuera consciente no intentaría tapar no intentaría hacer desaparecer pistas."
"Nosotros no somos víctimas, somos daños colaterales"
En su entrevista en 'El programa de Ana Rosa', la exmujer de Antonio Ortiz pide que no les consideren víctimas. "Para nosostros las víctimas siguen siendo las niñas y sus familias, No queremos asemejarnos a esas familias. Somos daños colaterales", ha dicho Rosa, que se siente culpable por no haberse dado cuenta de que las pistas apuntaban a su exmarido como autor de los abusos. "Me pregunto cada noche por qué no se me pasó que podría ser él. Podría haberme acercado a una comisaría, podría haber evitado que hiciera daño a alguna niña. A toro pasado es cuando caigo en la cuenta. Me siento muy culpable por no haber pensado una décima de segundo", ha dicho Rosa, que espera que todo pase. "Solo me queda que pase cuando antes, que la justicia sea justa y acabe donde tiene que acabar. Me gustaría no saber nada más de él nunca pero saldrá dentro de diez o dentro de 20 y mis hijos le tendrán que ver. Esa es la cruz que tenemos mis hijos y yo."