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Seis parejas españolas denuncian por estafa a una clínica de EEUU de vientres de alquiler

Les prometieron un hijo y les cobraron entre 90.000 y 130.000 dólares. Sin embargo, no han cumplido su parte del trato.
La imposibilidad de concebir un hijo lleva a algunas parejas a tomar medidas desesperadas. Es el caso de seis parejas españolas, que recurrieron al negocio de los vientres de alquiler y han visto cómo eran víctimas de una estafa tras pagar entre 90.000 y 130.000 dólares a una clínica estadounidense.
Carol es una de esas damnificadas y, con la cara tapada, ha accedido a hablar con el equipo de investigación de 'El programa de Ana Rosa'. Tras muchos intentos y sin éxito, decidió mirar al extranjero y optar por un vientre de alquiler, una práctica que en España es ilegal pero que, por ejemplo, en el estado de California está permitido.
Así contactaron con Rosa Balcazar, subdirectora de la clínica B Coming, y que les prometió que cummpliría su sueño de tener descendencia. "Nos pareció que era de fiar", relató la afectada, y, por eso, no tuvieron reparos en pagar el dinero (130.000 dólares) antes incluso de firmar el contrato.
Sin embargo, nada más llegar a la clínica de Los Ángeles empezaron a sospechar. "Me dice el doctor que abone la factura. Yo digo ¡pero si yo ya he pagado!" y, a partir, de ahí, "todo han sido mentiras, amenazas..."
Pero Carol no ha sido la única. Como ella otras cinco parejas sufrieron el mismo fraude y juntas han denunciado a la clínica de Los Ángeles y en España van a llevar el caso a la Audiencia Nacional.
Según María José González, directora del centro de Defensa de Usuarios de Técnicas de Reproducción, son muchas las parejas que recurren a esta salida cuando no funciona nada. "Nuestra ley cojea un poquito en esto", denunció la especialista, que también sugirió que esta práctica debería estar permitida aunque con limitaciones tales como que "debería ser algo sin ánimo de lucro, alguien cercano a tu entorno...". La sugerencia está echada.