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"Mi hija tenía arañazos, moratones y la cara hinchada"

Un padre denuncia a una guardería por supuestas agresiones a su hija de 9 meses. El padre de la pequeña cuenta en 'El Programa de Ana Rosa' que cuando su mujer fue a la guardería a recogerla, tenía moratones, 55 arañazos por el rostro y el resto del cuerpo y la cara hinchada.
Las cuidadoras se excusaron diciendo que "no se salía de lo normal". Pero el padre de la niña asegura que lo ocurrido no les ha pillado por sorpresa ya que la pequeña olía frecuentemente a tabaco y, en ocasiones, permanecía durante todo el día con el mismo pañal. Asimismo, los niños se encontraban sin vigilancia en un arenal mientas las cuidadoras dormían en otra sala e, incluso, un gato convivía con los niños durante el tiempo que permanecían en el centro.
Las cuidadoras aseguraron delante de un regidor del Ayuntamiento que la agresión surgió en un momento y que lo hizo un niño que se le echó encima. Sin embargo, los médicos de urgencias que atendieron a la niña, pronosticaron que para hacer esa tipo de arañazos se necesita un tiempo y que, por lo tanto, hubo ensañamiento. Los padres fueron a denunciar el caso al Ayuntamiento de la localidad tarragonense de Riu de Colls. Allí, les reconocieron que la guardería no tenía licencia, a pesar de que era municipal y cuyo responsable directo era el propio Ayuntamiento. A pesar de ello, se pidió una inspección en donde los padres no pudieron estar presentes porque el Ayuntamiento no les avisó.
El resultado de la inspección fue que todo estaba perfecto y que las cuidadoras eran excelentes. Los padres, indignados, le presentaron las fotos de la niña y le contaron su dramática experiencia. Sin embargo, Educación no se podía hacer cargo ya que no existía licencia.
La guardería sigue hoy día en activo , funciona correctamente y está ya legalizada. Sin embargo, los padres de la pequeña siguen sin explicación. La agresión a su hija y los comentarios y acusaciones que han recibido por parte de algunos habitantes de su localidad, han hecho que la madre esté en tratamiento psicológico por depresión. Los padres presentarán una denuncia por la vía civil, tras desestimarse la vía penal.