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"Sé que me hija me va a matar"

Elisabeth tiene 24 años. Su enfermedad le transtorna el comportamiento, provocando brotes violentos. ¿Su principal víctima? La persona a la que más quiere: su madre. La mujer lleva 10 años soportando terribles palizas y solicita el ingreso de la joven en un centro especializado.
Amenazas, insultos y golpes conforman el día a día de Elisabeth. A su hija le diagnosticaron 'síndrome de West' cuando sólo tenía seis meses. A los dos años dió a su madre el primer mordisco. A partir de ese momento, la vida de estas dos mujeres se convierte en una auténtica pesadilla.
"Con 17 años me dio la primera paliza", comenta Elisabeth. Su hija ha crecido, convirtiéndose en una mujer de una gran fuerza física. Su madre, sin embargo, se siente cada día más débil: "tengo depresión desde el 2004, y estoy medicada", "soy un saco de boxeo para ella".
Cualquier situación cotidiana puede convertirse en un episodio agresivo en casa de Elisabeth. Uno de los capítulos más violentos tuvo lugar no hace mucho: "me golpeó, me tiró al suelo, me propinó patadas y mordiscos y empezó a saltar sobre mí. Yo no podía pedir socorro, no podía respirar".
El infierno de esta mujer se oculta en el interior de su hogar. El drama es diario y Elisabeth teme un terrible final porque reconoce que "he intentado suicidarme y llevarme a mi hija por delante".
Elisabeth solicita el ingreso de su hija en un centro especializado, pero su caso lleva diez años aguardando en una lista de espera la concesión de una plaza: "tengo miedo por ella y por mi, porque tengo que defenderme. Están esperando a que yo o mi hija nos matemos".
A pesar de su enfermedad, la joven se vale por sí misma, incluso acude sola al psiquiatra en transporte público. Elisabeth es consciente de su agresividad, y pide a su madre que le administre calmantes cuando prevé que va a sufrir un brote violento. La enferma ha hablado con los reporteros de 'El programa de Ana Rosa' de su problema y ha relatado ante las cámaras alguna de las dramáticas agresiones a su madre.