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El peligro de las dietas milagrosas

El régimen de la alcachofa, la del té, la del melón... Cada año aparecen nuevas e increíbles dietas con la misma promesa: perder peso rápidamente y sin esfuerzo. El temor a descubrir los michelines hace que los métodos de adelgazamiento milagroso no hagan más que multiplicarse. Los medicamentos,la hipnosis y las pastillas mágicas están a la órden del día. Este tipo de dietas son conocidas por todo el mundo pero, ¿realmente somos conscientes de los peligros que entrañan?
La cámara oculta de 'El Programa de Ana Rosa' ha demostrado que, a pesar de las advertencias que cada año hace la Organización Mundial de la Salud, el negocio de las dietas milagro tiene el éxito asegurado. La tecnología se pone al servicio de unas de las modas más arraigadas en el siglo XXI: adelgazar sí, pero sin hacer ningún tipo de esfuerzo y sin dejar de comer todo aquello que nos hace la boca agua. Los reporteros de Ana Rosa han encontrado una clínica en la que utilizan impulsos eléctricos que se aplican en el estómago a través de unas agujas para adelgazar. La corriente hace que desaparezca la ansiedad de comer pero algunos de los pacientes aseguran que la dieta en sí es bastante rara, aunque efectiva." A lo mejor una mañana te tienes que comer una almendra o dos conguitos para saciarte", afirma una paciente no identificada.
Pero esto no es lo más escandaloso. El último grito de las dietas milagro son las sesiones de hipnosis. En el reportaje de hoy hemos podido comprobar cómo se lleva a cabo este tipo de timo. Una voz al otro lado del teléfono aseguraba que en sólo una sesión se pueden llegar a perder hasta ocho kilos. Eso sí, para empezar el tratamiento, es necesario pagar por adelantado hasta 450 euros. Y todo por teléfono, totalmente a ciegas, sin pisar una sede o una oficina real.
La Asociación Global de Obesos ha querido denunciar en el programa todas estas situaciones, incluida la gestión de muchos endocrinos, que a menudo recetan pastillas adelgazantes que más tarde tienen que ser retiradas del mercado por su insalubridad. La asociación denuncia los riesgos de las dietas milagro, como la deshidratación, la bajada de potasio o la inflamación de los órganos que se producen por la carencia de los alimentos que nuestro cuerpo necesita para mantenerse sano. La presidenta de la organización, Isabel Castelnou, lo ha dejado bien claro: "Si juntara todo el dinero que me he gastado en adelgazar durante treinta años, ahora tendría un chalet con piscina". Y es que las dietas milagro no sólo afectan a la salud, también al bolsillo.