Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El pequeño Sacha, portada de la revista ¡Hola!

Sólo tiene una semana de vida pero Sacha Thyssen-Bornemisza Cuesta es ya toda una estrella del papel couché. En brazos de su papá y de su mamá el baroncito duerme como un rey en la portada de la revista ¡Hola!. Además, en la extensa exclusiva Blanca cuenta en primera persona cómo fue el reencuentro con su suegra.
"La maternidad es, sin duda, lo más bonito del mundo, porque te siente realizada plenamente". Son declaraciones de Blanca Cuesta a ¡Hola!. Llenos de felicidad, la pareja posa en su nueva casa de Barceolona con el recién nacido, que duerme plácidamente en la mayoría de las fotos y sólo abre los ojos para tomar el biberón.
Borja y Blanca aseguran haber vivido momentos entrañables, entre ellos que Tita Cervera acudiera al hospital a visitar a su nieto. La baronesa abrazó emocionada a su hijo, del que daclara estar muy orgullosa: "Cuando lo he visto vestido de verde no he podido dejar de llamarle doctor Borja. La verdad es que se ha portado como un campeón. Me ha dejado impresionada."
La visita de Tita
Fue Blanca quien decidió que fuera su suegra la primera en entrar en la habitación a conocer al bebé tras un parto que, según fuentes de Instituto Dexeus de Barcelona, transcurrió con normalidad. La feliz mamá  describre el encuentro como unos momentos "llenos de amor y cariño": "Tita miraba con tanta ternura a Sacha que me imaginé que esa misma mirada la tuvo cuando nació Borja". Tita, visitó al bebé en dos ocasiones y en todo momento se mostró muy atenta con su nuera.1
Borja acompañó a Blanca  duarante un  parto que vivió con mucha tensión: "cuando lo vi fuera respiré tranquilo", confiesa. El hijo de la baronesa asegura que sintió un "shock" cuando vio a su hijo y estaba tan asustado que ni siquiera se atrevía a cogerlo: "Tenía tanto miedo que intenté escabullirme, pero, de repente, entró el deoctor Dexeus y me lo soltó encima".
El pequño Sacha, que al nacer pesó 3,310 kg y midió 50 cm., inaugurará un precioso dormitorio decorado por Mario Moravenik, de Piccolo Mondo. El niño ha conseguido reconciliar a una familia que en estos momentos vive uno de los momentos más felices de su vida.