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Iglesias, de los ataques a los chascarrillos

En el segundo debate de investidura, Pablo Iglesias rebajó notablemente el tono de sus intervenciones pasando de la dureza de la primera sesión a los chascarrillos en la segunda. Iglesias bromeó desde la tribuna sobre el polémico beso que se dio con Domènech o sobre los comentarios de la diputada popular Andrea Levy que aseguró ante los medios que "le llamaba la atención un diputado de Podemos". Iglesias ha explicado en 'AR' que cuando se emplea un tono muy duro, a veces es bueno relajar el tono para suavizar la situación.