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La infanta y su marido, miradas cómplices

Agua de botella en mano, la infanta se sienta frente al Tribunal. Cinco minutos más tarde, después de un receso, comienza su declaración. Lo primero, confirmar a las juezas que solo responderá a las preguntas de su abogado. Pese a eso, Virginia López Negrete lee todas las preguntas. La infanta permanece impasible hasta que se menciona a la reina Sofía. Doña Cristina la mira desafiante. Finalizada la lectura de las preguntas, le toca el turno a su abogado. Más tranquila, la infanta Cristina responde a todas las cuestiones. Finalizada la declaración, la Infanta y su sonrisa se miran cómplices. Una vez terminada la sesión, la pareja abandona los juzgados sonrientes salvo en el momento en el que son insultados por varios ciudadanos.