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"Esto es un sueño y quiero que termine pronto"

Ya son 12 las noches que lleva Mari Luz Cortés durmiendo fuera de su casa, lejos del amor y los cuidados de sus padres. La pequeña de 5 años desapareció el pasado 13 de enero en Huelva y nada se ha vuelto a saber de ella.
Salió de casa sobre las 16.30 de aquel domingo con un euro para comprar chucherías en un quiosco cercano. Fue en la barriada alcalde Diego Sayago, conocida como 'El Torrejón'. Desde entonces sus padres, Juan José e Irene, sacan fuerzas de flaqueza y no pierden la esperanza.
Igual que en el 'Caso Madeleine', aunque no con tanta parafernalia montada a su alrededor, han hecho de todo. Han repartido fotografías de la niña por toda la ciudad; han promovido manifestaciones; han abierto una cuenta bancaria para ayudar en los gastos de investigación a la familia, con la que ya se han recaudado 6.000 euros; y han creado una página web.
También la Policía Nacional trabaja sin descanso para encontrarla. La investigación avanza hasta el punto de que "se va completando el puzzle y cada vez hay más posibilidades de que esté con vida", según declaraba este miércoles el padre de la pequeña a los medios de comunicación. Además, este fin de semana se podrá en marcha un nuevo dispositivo de rastreo para hallar el paradero de Mari Luz. Sus padres han hecho un llamamiento a los ciudadanos en el 'Programa de Ana Rosa' para que se sumen a la búsqueda.1
Irene, la madre de la pequeña, ha explicado que gracias al apoyo de la gente consigue mantenerse en pie. "Estar en tu casa y no que tu hija no esté es muy duro", ha confesado. Este dolor de una madre a la que arrebatan a su hija es fácil de comprender, más aun teniendo en cuenta que estaban todo el día juntas: "No se separaba de mí para nada. Que vaya a comprar al quiosco y no regrese es muy duro".
Ella y su marido están pasando los peores momentos de su vida. Sin embargo, parece que Juan José sobrelleva la situación con algo más de entereza: "La esperanza que tengo es ciega. Pienso que esto es un sueño y quiero que termine pronto. Aunque nos desesperemos queremos resolver esto cuanto antes", decía el padre de la niña con una serenidad envidiable.
Él es pastor evangélico de la Iglesia Evangélica Filadelfia, por eso cree que el secuestro de la niña es un error que alguien ha cometido con él. "Yo he ayudado a mucha gente y nosotros somos una familia muy querida. Por eso pienso que quienes se la hayan llevado se han equivocado de niña o de persona y ahora no saben cómo echar marcha atrás".
Su fe cristiana le hacen estar seguro de que Mari Luz estará en casa en cuestión de poco tiempo. Hasta que llegue ese día sólo piden una cosa: "Pedimos por favor a toda la gente que sepa algo que acuda a la policía. Seguid ayudándonos".