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Un taxista vio a Madeleine la noche de su desaparición

Lo contó a la policía judicial dos días después de la desaparición de la pequeña. Pero ahora, el taxista ha decidido hacerlo público en un diario luso.
Asegura que la noche en la que se perdió la pista a Madeleine, Kate McCann subió en su coche acompañada de tres hombres. La niña llevaba un pijama rosa y estaba en brazos de su madre, cubierta por un chaquetón. Está convencido de que era ella porque tenía su característica mancha en el ojo, así como un tic en la barbilla.
 
Antonio Castela explica que "a las 20:10 de aquel día, 3 de mayo, entraron en mi taxi, en la Plaza de Monte Gordo, tres hombres, una mujer y una niña. A mi lado se sentó un señor, que por casualidad se parece mucho a aquel del que se habló, Robert Murat".
 
Además, ofrece datos del recorrido. El destino de las cinco personas era el Hotel Apolo, en Vila Real de Santo Antonio. Cuando llegaron, no se dirigieron al hotel, sino hacia un coche todoterreno de color oscuro que estaba aparcado junto al mismo. La matrícula era amarilla y Castela no puede asegurar si se trataba de un coche holandés, inglés o francés.
 
Diez meses sin Madeleine
Al margen de las especulaciones, la única realidad es que pronto se cumplirá un año desde que Maddie desapareciera en Praia da Luz. Demasiadas pistas, pocas certezas, y una investigación que se está complicando más de lo esperado. Se ha convertido, así, en la desaparición infantil más mediatizada a la que jamás se había enfrentado un equipo de policía.