Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Fórmula E se transforma para la próxima temporada con motores y baterías propios

Fórmula Etelecinco.es

Dio comienzo la nueva competición de monoplazas creada por la FIA, la Fórmula E. En ella compiten coches eléctricos, ecológicos y notablemente más silenciosos que sus hermanos de gasolina. Pero esta categoría acaba de ver la luz y vamos a verla transformarse en poco tiempo. La próxima temporada será fundamental.

El primer campeonato de monoplazas completamente eléctricos (Fórmula E) dio el pistoletazo de salida el pasado 13 de septiembre en el circuito urbano de Pekín. Lo hizo de manera trepidante. Un accidente en la última vuelta entre Nicolas Prost y Nick Heidfeld acababa con el coche del último volando por los aires. Lucas Di Grassi, que marchaba tercero hasta ese momento, aprovechó la situación para ganar la carrera. Así vimos nacer a una categoría que desde este momento se encuentra en continuo desarrollo, con especiales novedades que serán implantadas a partir del próximo año.
En este primer curso todos los monoplazas son idénticos. La responsabilidad queda por tanto en manos de los pilotos, de su habilidad y pericia al volante. Esto cambiará la próxima temporada, cuando cada equipo estará obligado a fabricar su propio motor y su propia batería. La categoría se hará así más completa y profunda, permitiendo incluso a los equipos construir por completo su propio coche respetando el reglamento.
La presencia de marcas potentes en el desarrollo de componentes propios como BMW, Renault o Audi presagia una competencia feroz de cara al futuro. Esta batalla se traduciría en una mayor popularidad e inversión económica sobre una modalidad automovilística que pide paso. Además, las mejoras obtenidas en la competición serán aplicables a los coches de serie que veremos en carretera en los próximos años. Una manera de rentabilizar la inversión realizada al tiempo que la categoría gana en atractivo.
El efecto de estas medidas en la categoría y su desarrollo sólo lo dirá el tiempo, pero hay razones para creer en ella. Si tenemos en cuenta que el vehículo eléctrico está en pleno desarrollo, ¿qué mejor manera para espolearlo que hacer de la Fórmula E un referente del espectáculo? Emoción no le falta, y si no, que se lo digan a Heidfeld…