Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Indhira: "No sé si voy a poder aguantar sin decirle ¡eres una puta!"

Son unas imágenes patéticas. No hay otro adjetivo. Indhira combatiendo el frío en el suelo con una triste alfombra. Qué ha podido llevar a esta mujer a un extremo de este cariz. Su reacción se ha debido a una conversación de Arturo con las Carolinas sobre sus condiciones de fecundador, pero el dolor viene de largo.
La situación es la siguiente.una noche , no llega a nada pero le sonríe mientras todos duerme e Indhira llora. La malagueña pide explicaciones a la de Castro y ésta termina llorando porque la han puesto firme. Todo en orden. Sin embargo, el día a día, la normalidad, también se hace insoportable para Indhira. Basta que las Carolinas hablen amigablemente con Arturo para que se le haga lo que se conoce como bola en el estómago: Carol tontea con Arturo
Carol: "Cómo es Arturo, no dice de 'Gran Hermano' que queda mucha guerra sino que tiene que hacer muchos niño". Antes de firmar estas palabras, había lanzado una botella de plástico a los testículos del vasco. La de Alcobendas opinó sobre su promiscuidad: "Este es un mamarracho madrugue lo que madrugue. ¿Ex española no tienes, verdad? ¿Y chino? Todavía te quedan continentes por conquistar".
Demasiado para Indhira, que tuvo que salir de la habitación y dormir al raso .
"Puta"
El asunto venía desde por la mañana. En una conversación con Carolina, Indhira dijo que pensaba en los consejos de su madre y su amiga Marta: "Yo estoy pensando en mi madre y en mi amiga Marta diciéndome cállate que ese tío no merece la pena. Pero en el momento menos pensado no sé si voy a aguantar sin decirle eres una puta".
Para la de Alcobendas., Carol no tiene la culpa: "Tía, que no. Llega un tío que te dice lo mona y lo estupenda que eres después de llevar casi un mes aquí metido. Ella no tiene nada que ver. Que no le gusta".
O blanco o negro
Nada más pronunciar esas palabras la malagueña saltó enfurecida: "El guarro es él, vale, pero ella no se queda atrás. ¿A qué juegas con todo el mundo de noche acostado, yo llorando, y tú con él de juerga? no le gusta o quiere dar por culo, no hay otra salida".
"Mira, me estoy mordiendo la lengua, pero no sé si voy a poder aguantar sin decirle ¡eres una puta".