Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Ismael Beiro, cronista de Gran Hermano I

 

TENGO NECESIDAD DE CONTAR LO QUE NO SE VIO

Ismael compartirá con nosotros las anécdotas más divertidas, los momentos más tensos, las relaciones más apasionadas... Todo lo que no vimos en la primera edición del concurso.

 

 LO QUE (NADA) SE SUPO

Era la mañana siguiente a la primera expulsión, la de Mª José galera y lo notábamos. La noche anterior había sido dura, para algunos más que para otros. Jorge no dejó de llorar en toda la noche.

 

 JODETE, JO-DE-TE

Qué caro le saldría este arrebato de rebeldía acompañado de un corte de mangas a mi querida Vanesa, y es que la recuerdo con mucho cariño. Quizás fuera la expresión de sus ojos, su físico, o su juventud pero lo cierto es que de alguna forma me sentía atraído por ella.

EL INTENTO FALLIDO DE SABOTEAR GH

Gran Hermano se estaba convirtiendo en un fenómeno de masas. Los nuevos participantes que llegaron al concurso tras el abandono de MªJosé, Silvia y Nacho intentaban comportarse de una forma normal sin que se notara lo que sabían del exterior.

LA INESPERADA EXPULSIÓN DE IÑIGO

Nadie nunca pudo imaginar que sería Iñigo el siguiente en abandonar la casa. Ya por entonces, Mabel había incurrido en la historia de Gran Hermano como ejemplo de Madre de Familia, aunque meses después se desnudara para una famosa revista de investigación, decisión que nada tiene que ver con el pedazo de 'madre' que era y es.

MABEL, LA MADRE MÁS MODERNA DE 'GH'

Una extraña sensación de vacío quedo en la casa tras la expulsión de Iñigo o el 'osete', como cariñosamente le llamaba Mabel, el plasta, el pesado, el insoportable enamorado, el gato silvestre de los famosos dibujos animados detrás de las gatitas, así era como le veíamos y como lo sufría Ania, creadora de la mayoría de los sobrenombres.