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Iván: "Mirentxu es una mujer muy mandona"

Tres días sin dormir es demasiado. El carácter cambia, te vuelves irascible... y Mirentxu no lo soporta más. La claridad de los focos y las continuas risas de sus compañeros han impedido que concilie el sueño durante tres días seguidos lo que ha acabado con la paciencia de la donostiarra. ¿Será este el motivo de las tres nominaciones que ha recibido?
Poco a poco, los concursantes asumen roles y a Mirentxu parece que le ha tocado el papel de 'mami' lo cual no le gusta en absoluto. La vemos espantando a las gallinas, recordando que hay que secar los cacharros... pero sobre todo se queja de su falta de sueño.
Desesperada, acudía al confesionario para pedir un antifaz "aunque sea del todo a 100, la cosa es que me tape la claridad". Y es que la luz de los focos y las risas de sus compañeros impiden que la donostiarra concilie el sueño. Tras tres días sin pegar ojo, el ambiente se ha convertido en insoportable.
Pero el sueño de Mirentxu también provoca otros problemas que sufren sus compañeros y es que como cuenta Gisela a Eva en el jardín, Mirentxu "ronca mucho, es una pasada". En más de una ocasión, varios aspirantes a entrar en la Casa 10 se concentren en el salón debido al insomnio. Tan solo unas tiritas de Iván lograron solventar temporalmente el problema.
Sus horas de sueño son intocables pero sus manías han acabado con la paciencia de algunos de sus compañeros como es el caso de Iván. El modelo y empresario la define como una mujer llena de manías "aquí vivimos más y tenemos que ser más tolerantes".
Mirentxu se defiende "si yo durmiera, tus risas a mí no me molestarían, pero es que aún no he dormido" y explica que su mayor problema es la claridad que le impide conciliar el sueño "cuando apagan la luz de la habitación ya es muy tarde y justo cuando empiezas a domir y a oír risas... pues que no puede ser", explica.
La donostiarra no es la única, Ana también ha perdido los nervios con la falta de sueño. Ya la habíamos visto llorando pero ahora acusa a sus compañeros de cometer una falta de respeto no dejando dormir al resto de la casa.