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Laura se entretiene con las tetas de Saray

Mientras Saray comenta que sus pechos siguen creciendo Laura aprovecha para darles un repaso , un fenómeno que seguramente pueda hasta observarse en tiempo real, . Saray insiste: "Las tengo más arriba que nunca". Y Laura juega a las enfermeras y se las soba. De hecho, Saray, contenta con el entretenimiento, se tapa con las sábanas para que Laura se las pueda tocar bien sin que lo capten las cámaras.
Este tipo de juegos recuerdan a Tatiana una de sus teorías que entra dentro de la sabiduría popular de Gran Hermano y sus tertulias. Si te pican las tetas, "hay alguien haciéndose una paja pensando en ti". Lo sabe porque cuando sus amigos le han dicho que se masturbaban pensando en ella, le habían picado los pechos minutos antes.
Pero para masturbaciones, las de Laura. Arturo ya no está solo. Sus problemas para centrarse si no tiene sexo continuamente todos los días y su deseo ardiente por que el intercambio con el Gran Hermano italiano le depare alguna experiencia sexual con la que saciarse un poco tienen rival. Laura empieza a sufrir los estragos de la vida sin sexo, sin su mujer Ángela, concretamente, a la que sólo ha podido ver ¡dentro de una burbuja! durante el último mes, y su pesar tiene dos consecuencias: que no para de masturbarse y anunciarlo; que le soba las tetas a Saray aprovechando que crecen día a día.
Es la mejor inquilina de servicio. Si en su día Carolina se quejó de que había restos de semen y que probablemente algún hombre se había masturbado, ahora es Laura la que emplea el baño para dicho fin y lo reconoce abiertamente, no como los concursantes masculinos que en su día dieron la callada por respuesta con este tema. Laura lo anuncia a los cuatro vientos y encima especifica: se masturba con el grifo de la ducha.
Esta situación ha llevado a Laura a pedir al programa el ingreso de su mujer. Dice que si se encuentra con ella ya no tendrá que ir y venir al baño a masturbarse. De todas formas, también añade que tiene muchos sueños "impuros y húmedos" y que cuando salga bajará los kilos que ha cogido en la casa "poniéndose al día" con Ángela.
Ya en su día, en la Casa Espía, hizo uso de su mujer aunque se supone que no debía: "Ángela me metía mano por debajo de las sábanas". Las pilló Hans, pero "Se hizo el tonto".
Lesbianas para el intercambio
Sin embargo, un clavo saca a otro clavo y cuanto antes mejor. Laura ha pedido que en el intercambio con el Gran Hermano italiano vengan "chicas buenísimas todas lesbianas". Tuvo que ser Arturo, precisamente, quien le recordara que eso sería un desperdicio porque ella está casada. Es cierto, contestó: "que yo quiero a mi mujer". Ella, mientras tanto, tal y como reconoció en El Programa de Ana Rosa, confía.