Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Laura, expulsada de Gran Hermano

Entró en la Casa Espía con la misión de guardar un secreto, que la concursante Ángela, era su mujer. No lo logró. Lis terminó descubriéndola y en un episodio oscuro de la edición undécima de Gran Hermano, que la concursante desvelara su secreto terminó con un enfrentamiento al borde de la agresión y el abandono de Lis, a la que todos los concursantes de esa casa dieron la espalda.
Laura continuó. Sin miedo. Sólo se vino abajo cuando vio que no lograba entrar, semana tras semana, en la 'Casa 11' y todos los recién llegados iban pasando uno tras otro. Allí conoció a Carol, Carolina y a Gerardo. Sustitutos de su mujer y de Lis. El segundo, empresario taurino, de mentalidad más bien tradicional y abiertamente mujeriego, no le gustó nada. Desde que vio cómo pasaba antes que ella a la 'Casa 1'1', le juró animadversión. Siempre la mantuvo.
Al final, logró pasar cuando se produjo el vuelco de concursantes de casa a casa. Entonces el público conoció a una nueva Laura. La mujer de Ángela se hizo célebre por su nula capacidad para aguantarse las ventosidades. Así lo atestigua el blog de 24 horas de Gran Hermano, donde cada noche hay una interminable sucesión de pedos de Laura.
Abstinencia sexual
Por lo demás, estos días sirvieron para afianzar su unión con Saray. Una amistad estrecha que llevó incluso la pregunta a Ángela de si tenía celos. No era el caso. Ni así, ni cuando Laura dijo que le costaba contenerse cuando veía a concursantes como Melanie en el jacuzzi haciendo juegos lésbicos con Tatiana. En broma o en serio, ella no era de piedra.
Una estancia alegre
Antes de su expulsión, no fue una persona de conflictos. Si acaso, han criticado su testarudez su animadversión por Gerardo, del que en un último extremo le molestó que tontease con Saray cuando luego ella le estaba nominando. Y tampoco cabe desdeñar la imagen de Laura cuando se produjo la agresión de Indhira a Carol. Riendo sin hacer mucho. Se diría que esta frase es un buen resumen de su paso por el programa. Tranquilo y divertido. Y para la historia, su emotivo encuentro con Ángela en una burbuja.