Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Nico y Fresita hacen ¿más que las paces?

Fresita ha sido "Cenicienta por un día", como la ha descrito Milá. Primero ha estado en plató comentando la entrada de varios ex concursantes, luego se ha cogido un coche con Aída rumbo a Guadalix y más tarde ha plantado cara a uno de sus fantasmas del pasado.
El perdón, desenterrado
Nico la esperaba. De hecho había comentado a las redactoras que quería entrar "para vivir de nuevo la experiencia que le cambió la vida" y para "pedir perdón a Nuria porque sé que no me porté bien".
"Suerte para el programa. De todo corazón. Que seas realmente buena persona aunque creo que a mi me fallaste", ha soltado a bocajarro Fresita al tenerle delante. Él, primero cortado y animándose poco a poco, respondía al principio con flores... y balines: "Gracias por traérmela, tengo un nudo. Estuve mal por haber hablado mal de ti en la tele. Me siento más ligero. Te quiero un montón. Nunca me has respondido a ningún sms, ni cuando nació mi hijo".
Desconfianza a flor de piel
Nuria seguía desahogándose: "Cuando lo pasas mal por alguien intentas olvidar. Sufrí mucho. Me costó mucho volver a confiar en un hombre, porque fue bonito, éramos más jóvenes, románticos, tú más chulito.. los años calman... Pero no tendría que haber acabado así".
Nico aceptaba parte de culpa, pero también devolvía resquemores: "Nunca me perdonaste. Me he sentido abandonado por ti". Después del duelo a florete de plástico, el italiano quería tacto y pedía un abrazo: "No, un abrazo no, dame un beso de princesa", decía la joven de Salou extendiendo la mano.
¿Más que un reencuentro?
El encuentro seguía por caminos esperanzadores al saber Nico que su princesa se quedaría cenar. Habiendo dejado claro "que ahora estaba sólo, que no tenía mujer", a punto estuvo de raptarla para "hablar en privado".
Lástima que Fresita estaba ya más concentrada en hacer las paces con otro ser: Antonia, la vaca que representa a todos los animales que han pasado por GH y en especial a una prima suya, Carolina. La Carol, que a punto estuvo de aplastar a Fresita en GH 5 contra las paredes del almacén, fue la responsable indirecta de que ambas, sin saberlo, pasasen a la historia de la televisión con un video que hizo reír a toda España.