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Robos y bromas pesadas a Gerardo porque el resto de concursantes piensa que es un actor

De la sospecha a la certeza hay poca distancia para según qué personas y Saray, la hija de Pilarica, es una de ellas. Pues ella sola ha montado la película de que Gerardo es un actor y no le ha hecho mucho trabajo para convencer a sus compañeros que se han tomado esta acusación como licencia para robarle el tabaco y la comida a Gerardo y, de paso, hacerle alguna que otra trastada.
Tatiana y Saray creen que Gerardo es un actor. Uno como el que entró en GH 9, Bruno. El problema de este tipo de acusaciones es que se descubra que éste no es el año de los actores, sino de los espías. Ha sido lo ha pensado Ángel, que trató de poner tierra de por medio rápidamente preguntándole por las acusaciones.
El asunto, ha alcanzado cotas de surrealismo considerables, hasta el punto de que Saray, en pleno delirio prometió desnudarse públicamente si el pobre Gerardo no era el tal Bruno. Durante una de las galas, la organización la hizo percatarse de su metedura de pata. Está por ver si la ferroleña cumple con lo prometido. Los hombres de la casa, y los de fuera también, se lo agradecerán.
Tambien Tatiana estaba desatada contra Gerardo. Éste le llegó a pedir respeto y ella contestó: "¿Qué respeto, el respeto que no has tenido tú". Y Saray le ha dicho que en el confesionario se refiere a él como "boca-chancla" y le recriminó si piensa que "está en la mansión Playboy, porque sólo piensa en "follar". De hecho, está tan segura de que es actor que es capaz de entrar desnuda al jacuzzi para demostrarlo, según expresó.
Tras robarle la comida, el grupo volvió a mostrar su división por un instante. Fue Indira la que advirtió que, en el caso de que sea un actor, también tendrá que comer. Y Arturo la respaldó: "Claro, está trabajando".
"Hasta los cojones"
Verdad o mentira, el caso es que Gerardo ha visto cómo han disminuido considerablemente sus provisiones de tabaco y comida. Su reacción fue iracunda: "¡Estoy hasta los cojones!. No le pienso dar ya ni un cigarro a nadie. Me desaparece el pan, las galletas, parece que hay un duende que coge cosas por las noches. ¡Que gentuza! Yo siempre he dado todo lo que me han pedido. Me quedan sólo 20 cigarros, ¡Qué fuerte! Pensaba que te quedarían más se 100. Es vergozoso. Hacer eso es de niños pequeños. Allá ellos porque a mí ya me la suda. Si tienen hambre y me piden cosas yo las daría. Yo nunca le quitaría algo a alguien".
 
Acusó a Melanie directamente: "A partir de ahora vas a tener que darme algo a cambio si quieres un cigarro". Y no sospechó en balde, por la noche lo dijo directamente y sólo encontró una excusa muy singular de Tatiana: "Aquí nadie te ha chingao (follar), porque las chicas no han querido ¡qué pena que el nuevo no tiene galletas! este no sabe dónde se ha metido. Se creía que en Gran Hermano era todo muy bonito".
Esa misma noche, también, le metieron pasta de diente en los calcetines. Y Tatiana, además, le llamó "cateto" por ir con una cinta en el pelo.
Por una tía buena...
Por lo demás, Gerardo, fuera de las polémicas de los hurtos, se ha limitado a pedir que, por favor, entre una tía buena. Arturo dijo que, entonces, tendría "un problema", sobre todo si la tía fuese a por él. Aunque Gerardo le tranquilizó diciéndole que ya se encargaba él de quitársela de encima.
Hans, de nuevo con gran afán en sus extintas obligaciones de espía, escuchó a escondidas y luego se lo contó a Inhira: "este chulo -piscinas para que quiere que le metan una tía cañón".