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La chef Mirentxu y el pinche Palomares

La falta de comida está siendo una de las pruebas más duras en la antigua casa de ‘Gran Hermano’. Tras fracasar dos veces seguidas en la prueba semanal, en la casa 1 han escaseado los alimentos y eso ha hecho sufrir mucho a los concursantes. Menos mal que está Mirentxu para cuidarlos a todos.
Desde el primer momento, Mirentxu se autoproclamó la cocinera oficial de la casa vieja de ‘Gran Hermano’. A sus 69 años tiene bien guardadas en la memoria recetas de todo tipo, los típicos ‘guisos de la abuela’con los que todos nos chupamos los dedos. Y menos mal que está la donostiarra en la casa para alimentar a sus jóvenes compañeros, que de cocina saben más bien poco. Si no es por Mirentxu y sus remedios, la idea de Ana de comerse hasta las plantas no parecería tan disparatada.
Después de haber perdido durante dos semanas consecutivas las pruebas del concurso y de no haber podido hacer la compra semanal como consecuencia de ello, la falta de alimentos ha sido la mayor preocupación entre los concursantes de la casa antigua. Pero Mirentxu, con toda una vida a la espalda, ha sabido administrar de la mejor manera la poca comida de la que han dispuesto, para que a ninguno de sus compañeros les faltara algo que llevarse a la boca.
Cada mañana, Mirentxu canta el menú del día: “Hoy comemos macarrones con carne” y se pone afanosa frente a la cocina. En las labores culinarias siempre le acompaña su fiel amigo, que ha demostrado ser un o de los concursantes más comprometidos con las tareas de la casa. Los dos han preparado infinidad de platos de lentejas, alubias y todo tipo de legumbres. Han tenido que ingeniárselas para cocinar casi sin aceite ni sal, contando hasta el último gramo de comida. Por suerte, esta semana sí han conseguido superar la prueba y entre todos han preparado la lista de la compra: leche, verduras, salsas, chocolate, atún…esperando a que Mirentxu les diga: “Chicos, ¡a la mesa!”, como todos los días. Palomares ,