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Los concursantes se convierten en peregrinos

Sabíamos que 'Gran Hermano 10' era un homenaje a la primera edición del concurso. Tanto es así, que la organización ha decidido repetir una de las pruebas más famosas. En su segundo reto, los concursantes tendrán que recorrer 506 kilómetros en seis días. ¡Tiemblan los pulmones!
¿Os acordáis de Ismael con su gorro de peregrino? Después de ocho años, la historia se repite y una vez más los 'grandes hermanos' tendrán que demostrar que tienen capacidad de resistencia, una buena forma física y que saben trabajar en equipo. Durante seis días y en pareja, recorrerán 576 kilómetros, distribuidos de la siguiente manera: deberán recorrer un mínimo de 4 kilómetros diarios, para que la prueba no sean anulada, y realizar al menos 8 si quieren superarla. Todo esto vestidos como peregrino y en pareja. Queda totalmente prohibido correr, y la persona del equipo que no esté caminando deberá entretener al otro, con el fin de conocerse mejor.
En un intento por ser transparentes, los concursantes decidieron hacer un sorteo para formar las parejas. Sin embargo, algo falló. No se aclaraban con el sistema, más viejo que Matusalén, por otro lado, y terminaron emparejándose a su libre albedrío. En definitiva, lo que querían desde el principio. "A mí me gustaría que me tocara con Raquel", dice Carlos. Iván y Loli, muy afines (ambos fueron 'plantados' en el altar), son la primera pareja que estrenan la cinta andadora. La prueba ha comenzado.
  
Primera prueba... ¡superada!
 
Los participantes se ganaron el pan con el sudor de su frente trabajando duro para realizar las tareas que se les impusieron. Para conseguir la prueba, se han convertido en expertos panaderos, granjeros y limpiadores. Cada mañana han realizado las ocho barras de pan con los ingredientes que les dejaban en el almacén, han mantenido el corral limpio, han recogido la paja y  los huevos que las ocho gallinaspusieran. Además se han encargado de dejar la casa perfectamente limpia y acondicionada para vivir en ella.
 
Tras conocer el dictamen de la organización, el grupo se ha abrazado y ha lanzado vítores por el trabajo bien hecho. Una jugosa recompensa les esperaba. Los 14 habitantes han visto como su presupuesto semanal ha engordado y podrán pasar una semana más desahogada.
Los concursantes se reunieron en el salón de la casa para decidir la cesta de la compra y como no, el tema del tabaco ha salido a relucir casi de inmediato. ¿Fondo común o cada uno lo suyo?