Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Lucía, celosa de Paula: "Tú no has tenido que verme liándome con otro"

parejatelecinco.es

Aunque Lucía no se cansa de asegurar que confía completamente en su chico, la joven le ha confesado a Omar que siente celos. No consigue quitarse de la cabeza las imágenes de ellos dos besándose y no lleva bien tener que ver a Paula las 24 horas del día.

Aunque Omar y Lucía están muy unidos, la joven no puede evitar estar un poco celosa de la relación que su chico mantuvo con Paula durante 15 días. Después de descubrir que entre ellos ha habido más que besos y caricias, no puede quitarse de la cabeza los momentos que vio fuera de la casa de Guadalix de la Sierra.
"Le tengo que ver la cara todos los putos días...Tú no has tenido que verme liándome con otro", le ha reprochado la joven durante la noche de este lunes. El comentario de su chica no parece afectarle demasiado a Omar, que prefiere acusar a sus compañeros de tenerle envidia por su éxito con las féminas: "Ellos no se comen ni los mocos". "Esta situación te encanta, sé que disfrutas", observa Lucía.
"El destino te ha hecho abrir los ojos. Te ha dicho: ¿qué estás haciendo con esa mujer que está llorando por las esquinas?", apunta Lucía. Además, la actual novia de Omar afirma que le hace gracia que Paula le dijera "ni tú ni nadie me lo vais a quitar". Piensa que era un temor absurdo: "Nadie te lo va a quitar, va a venir el solito", suelta como si tuviera a la hawaina delante.
Después de los celos y reproches, la pareja se pone romántica y comienzan a habla de irse a vivir juntos. Ambos aseguran estar muy ilusionados con la idea. Además,  el madrileño comenta  que cuando vio que su chica lloraba y le miraba a la cara, no lo podía soportar y se dio cuenta de que no la podía perder.