Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los kilos se apoderan de la casa de 'Gran Hermano 10'

Los concursantes de Guadalix de la Sierra están cogiendo kilos sin parar. El primero en darse cuenta ha sido Palomares, que alertado por su gran amigo Julito ha decidido buscarle alguna solución al problema. Después de mucho pensárselo ya tiene claro cómo dejar de subir tallas: a partir de ahora solamente comerá tostadas sin calorías.
Los días van pasando dentro de la casa de 'Gran Hermano 10' y la vida sedentaria a la que se han acostumbrado los concursantes comienza a pasarles factura. La falta de ejercicio y las merendolas a base de galletas con nocilla están haciendo que lleguen los kilitos de más. Los inquilinos de Guadalix de Sierra están viendo aumentar su 'curvita de la felicidad'. La 'mamá Mirentxu' es la encargada de 'cebar' a los concursantes, que después de llenar sus barriguitas prefieren echarse una larga siesta y dejar el paseo por el jardín para otro momento.
La dieta de Guadalix de la Sierra deja mucho que desear. Las galletas, la nocilla y las tostadas con mantequilla y mermelada rellenan los ratos de aburrimiento de la casa. Los concursantes han encontrado en la comida con calorías su mejor válvula de escape a la hora de pasar el tiempo. El ejercicio físico brilla por su ausencia y el único que sigue rigurosamente su tabla de gimnasia es Julito, que no quiere ver como su cuerpo se hincha sin parar.
Lo más extraño de todo es que casi ninguno de los concursantes se ha dado cuenta de los kilitos de más que está cogiendo. Gisela y Chiqui siguen comiendo nocilla sin parar, Mirentxu no para de cocinar... el único que, alertado por su querido Julito se ha percatado de que las cosas no pueden seguir así, ha sido , que teme no poder enfundarse en su traje de novio. Palomares
Palomares: "Estoy repretao"
Julito ha sido el encargado de hacer que Palomares se de cuenta de que está cogiendo peso sin parar. El canario se lo ha dicho sin mucho tacto, y aunque al principio el manchego se defendió alegando que lo que tenía era "hambre", terminó por reconocer que la gula se había apoderado de su cuerpo.
Palomares : "Me duele el estómago porque tengo hambre"
Mirentxu : "El estómago se rehace según lo que comas"
Palomares : "Es que tengo hambre"
Julito : "No, eso no es hambre, eso es vicio. Es que te estás pasando comiendo, te lo digo por tu bien, no por tu mal"
Palomares : "No me voy a Pivar Julito, lo siento pero no me voy a privar"
Julito : "Pues no lo hagas pero va a tener que venir una grúa a por ti"
Palomares : "Pues que vengan tres grúas o las que hagan falta"
Julito : "Es que estás comiendo por comer Javier"
Palomares : "Vale, que no me des más la monserga, si dices que estoy gordo no desayuno y ya está. Pero es que tengo hambre"
Mirentxu : "Lo que tienes que hacer es comer ahora todo lo que quieras y luego no volver a comer hasta la hora de la comida"
Palomares : "Es que dice Julito, que parece que está en mi cuerpo, que lo que tengo es gula"
Mirentxu : "Un poco de algo sí te pasa"
Palomares : "Voy a poner remedio a lo que me decís, porque estoy repretao como un salchichón, quiero que me den tostadas sin calorías y ahora no me voy a correr porque ya me he duchado".