Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

"No voy a dormir otra vez con Nani"

Orlando no se siente muy orgulloso de haber protagonizado el primer y, hasta ahora, único 'edredoning' de GH 10. Ha confesado a sus compañeros que no volverá a dormir con Nani porque le parece una falta de respeto para la gente que duerme a escasos metros. Sin embargo, poco después el valenciano se escondía bajo las sábanas muy bien acompañado. eso sí, rechazaba la propuesta de la madrileña de solicitar una hora sin cámaras.
Después de evitar al máximo el tema,confesaba a sus compañeros que se arrepentía de haberse acostado con Nani: "Tengo que hablar con ella porque no quiero dormir así otra vez con ella, por respeto a la gente, no me mola". Orlando
El feriante teme que su relación con la madrileña  le perjudique en su paso por el concurso: "Tú te aislas con una persona, y luego la gente empieza 'buah', estos dos..., éste está nominado porque está siempre con ésta".
Pero parece no se trata sólo de una táctica para mantenerse en el concurso. Orlando está preocupado por lo que pueda llegar a sentir: "Yo tengo que mantener una distancia porque enseguida me pillo y no me mola. No me mola pillarme y pasar de todo el mundo".
Convencido de su decisión, el valenciano intentaba contárselo a la interesada: "Tú sabes que me gustas, pero yo no soy de estar 'pegadito' todo el día. Reconozco que soy muy raro, por eso en 29 años sólo he tenido una novia. Cuando llegué al concurso pensé que no me iba a gustar nadie. Y llegas tú y 'pumba', me gustas".
Una vez introducido el tema, Orlando se confesaba: "estoy 'rallaete' por lo de dormir juntos, no estoy cómodo".
En el confesionario, se mostraba mucho más claro: "Me gusta tener mi espacio libre, estar con todos y no tener que dedicarme a alguien las 24 horas del día".
Sin embargo, poco después, lo que empezaba como un masaje acababa en risas y murmullos bajo las sábanas. Eso sí, llegado el punto álgido en el que Nani le proponía pedir una hora sin cámaras