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Julián, destrozado: "Me quiero marchar"

Durante una charla sobre los invitados del balneario, Julián dijo sin maldad que prefería que se quedaran los invitados que estaban para que no sufriera nadie más y Raquel Bollo, muy afectada por la entrada de Aguasantas, se lo tomó como algo personal. Raquel también pensaba que Julián había hecho el comentario sin maldad, pero le sentó tan mal que le hizo sentir muy, muy culpable por haberlo hecho. Julián tiene la sensación de que después de tener a Rosa y a Raquel en su contra, solo le queda esperar a ser nominado y expulsado de la casa. Él no quería en ningún momento hacer daño a Raquel y se siente tan mal que ha entrado en el confesionario y le ha demostrado al Súper su pesar, y sus ganas de abandonar la casa porque sabe que su estancia en la casa ya no va a volver  a ser igual.