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La Alemania underground de los 80 llega a Madrid con el ciclo de cine 'La movida berlinesa'

La Alemania 'underground' y contracultural de los años 80 llegará a Madrid con 'La movida berlinesa', ciclo organizado por el Goethe-Institut Madrid y que se enmarca en la XVIII edición del Festival de Cine Alemán, que se celebrará en Madrid del 7 al 12 de junio, según informan los organizadores.
La 'Movida madrileña' fue uno de los movimientos contraculturales más conocidos de la década de los 80 por la radical ruptura que supuso respecto a la dictadura franquista y porque --cinematográficamente hablando-- fue la escuela vital y el campo de pruebas de Pedro Almodóvar. Pero no fue un fenómeno aislado.
En el Berlín previo a la caída del muro también se produjo una explosión de creatividad e inconformismo juvenil que dio lugar a fenómenos como la cultura punk o la fiebre de la música electrónica que, al final de la década, cristalizó en la Love Parade y todavía tiene su eco hoy.
Dentro de este ciclo se proyectarán cuatro películas casi inéditas en España que abarcan tanto la zona Este como Oeste de Alemania, pues el movimiento no fue igual a uno y otro lado del muro, tal y como reflejan el tono y las temáticas que componen las cuatro películas (dos documentales y dos de ficción). Los efervescentes 'collages' de la noche y su fauna del Berlín del Oeste chocan con las conflictos del Berlín del Este.
BERLÍN OCCIDENTAL
El ciclo arrancará con 'B-Movie: Lust & Sound in West Berlin 1979-1989' (2015), documental punk que retrata la energía y el caos del Berlín Occidental de la última década de la Guerra Fría mediante material de archivo. El hilo conductor es Mark Reeder, un músico de Manchester que viajó a la ciudad atraído por la música electrónica y se convirtió en testigo privilegiado de su cultura 'underground'.
A su alrededor gravitaron personajes estrafalarios de la noche y otros tan relevantes como Nick Cave, Heino, Christiane F., Nena, el grupo Die Toten Hosen, Tilda Swinton, Keith Haring o el entonces jovencísimo WestBam (más tarde padrino de la Love Parade). Cuatro directores se han encargado de dar forma a este fascinante collage (inédito en nuestro país) en el que también se han usado algunos de los vídeos personales de Reeder.
'Tod den Hippies!! Es lebe der Punk' ('¡Muerte a los hippies! Que viva el punk') es otro estreno en exclusiva que también retrata este escenario de arte, sexo, drogas y punk, pero desde la ficción. Oskar Roehler, director de 'Las partículas elementales' (2006), lleva a la gran pantalla su propia novela autobiográfica 'Mein Leben als Affenarsch' ('Mi vida de imbécil').
En ella cuenta las andanzas de un chaval de 19 años que, harto de la hipocresía hippie y la estrechez de miras de la burguesía, huye al Berlín Occidental con el fin de encontrar a espíritus rebeldes como él. Allí se sumerge en su estrafalaria vida nocturna, un paraíso de nihilismo ácido y posapocalíptico poblado de personajillos, y se enamora de una de las bailarinas del show erótico en el que trabaja como limpiador.
ALEMANIA DEL ESTE
Mientras todo esto ocurría en el lado Oeste del Muro, en el Este se enfrentaban a otro tipo de problemas, tal y como demuestra 'Coming Out' (1989), la única película de la DEFA (compañía cinematográfica estatal de la República Federal Alemana) que abordó el tema de la homosexualidad. El festival de Berlín premió con el Oso de Plata al Mérito Artístico Extraordinario este retrato que cuenta el drama de un joven profesor para salir del armario en una sociedad todavía homófoba. Su estreno, la misma noche que cayó el muro, le otorga aún más relevancia a la tercera (y última) película que dirigió Heiner Carow.
'This Aint't California' ('Esto no es California') completa este retrato de una década en una ciudad dividida abordando un tema tan inédito como revelador: las andanzas de un grupo de skaters que, en la RDA, eran considerados un peligro público, una subcultura anarquista que ponía en peligro al régimen. Frente a los deportes organizados por el Estado, con sus masas de camisas azules perfectamente coreografiadas, estos individualistas jóvenes y sus monopatines, habituales de la Alexanderplatz, no juegan por la patria, sino por el placer y la pura emoción.
El documental, el primer trabajo del realizador de videoclips y publicidad Marten Persiel, reúne a algunos de los representantes de la escena skater de la RDA y recoge abundante material rodado entonces en Super-8.