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Brandon quiere volver a cantar 'El Gordo'

Brandon Cabrera, el niño de 13 años que cantó 'El Gordo' el año pasado en el Sorteo de Navidad, ya ha cumplido el sueño de adelantarse en el escenario del Salón de Loterías y cantar un premio de 3 millones de euros, pero este año quiere batir el récord y convertirse en el primer niño de San Ildefonso que saca 'El Gordo' dos años seguidos.
Es la última ocasión de Brandon para cantar un premio importante, ya que, como el resto de alumnos de 2¦ de la ESO del internado, este curso es el último que pasará en el Colegio de San Ildefonso. "Creo que nunca se ha cantado dos veces 'El Gordo', y si yo soy el primero, mejor", señaló a Europa Press un Brandon confiado en sus posibilidades: "Algún premio creo que cantaré".
Los niños que participan en el Sorteo de Navidad llevan cerca de dos meses repitiendo una y otra vez los números y los premios en monótonos ensayos que realizan cuatro días a la semana para que el próximo 22 de diciembre todo salga bien. Brandon, que asegura que no puede expresar con palabras la alegría que produce cantar un primer premio, está menos nervioso este año. "Esta vez ya lo he hecho y no me preocupo tanto, un poco nervioso estoy, pero no tanto", dice.
Este año, las niñas son mayoría y las edades van desde los siete años hasta los trece. Además, participan en el sorteo niños de diez nacionalidades distintas. Camila Fernández, de doce años de edad, es de Bolivia, y le hace "mucha ilusión" poder sacar 'El Gordo' y que su familia lo vea por la televisión. "Mi sueño es sacar 'El Gordo' y en mi familia están muy contentos de que cante porque se ve en toda España", confiesa.
En los ensayos, que realizan en un pequeño auditorio del internado, donde los niños viven de lunes a viernes, se les ve confiados y tranquilos, pero la mayoría confiesa estar algo nervioso y teme equivocarse. "Las anécdotas son siempre las mismas. Hay algún niño que teme que se va a quedar sin voz, cosa que ocurre muy poco frecuentemente", señala el subdirector del centro y uno de los responsables de los ensayos, Pedro Vázquez.
A la compañera de Valeria Castañer, de trece años, le pasó precisamente eso. "La compañera que tenía yo antes se le cayó la bola en una planta y qué mal lo pasé. Yo estaba ahí riéndome y mientras ella a ver si aparece la bola en la planta", recuerda Valeria, que como en el caso de Brandon cantará los premios del sorteo por última vez este año.
Ella es una de las veteranas, lleva cuatro años participando en el Sorteo, nunca ha cantado un premio importante y espera poder despedirse repartiendo alguno, aunque no tiene muchas esperanzas. "No creo que cante 'El Gordo", afirma. De todas formas, para este año tiene el pálpito de que el primer premio acabará en ocho, aunque no sea ella quien lo saque.
El día del sorteo
Según explica el subdirector del centro, todos los días del sorteo de navidad se repite la misma rutina. "Los niños se tienen que levantar a la seis de mañana, salimos en un autobús a las siete, llegamos a un restaurante cercano al salón de loterías y se les da algo de desayunar: chocolate con churro y zumos", señala. Desde ese restaurante, y después de comer los churros, los niños se van directamente al salón en el momento en que empieza el sorteo.
Lo más difícil, de acuerdo a la experiencia del subdirector, es "encontrar voces homogéneas" para formar la pareja del niño que canta el premio y el niño que canta el número. "eso es lo que más nos cuesta", reconoce Vázquez. El segundo problema a superar es la coordinación en cada pareja, ya que los niños tienen que cantar en cada tabla 200 números y 200 premios, y eso en 20 minutos. "El niño cuando tiene un premio en la mano tiene que avisarle al compañero para levantar la voz y cantarlo como es un premio, es bastante complicado", concluye.