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Brasil levanta su tercera Copa Confederaciones

Brasil, tricampeona. Vídeo: Informativos Telecincotelecinco.es
La selección de Brasil sumó su tercer título de la Copa Confederaciones tras imponerse en la final a Estados Unidos por 3-2. El conjunto carioca, que comenzó perdiendo por 2-0, apeló a la paciencia y al acertado Luis Fabiano, que firmó un doblete y colocó la igualada a falta de quince minutos para el final del choque. A cinco de la conclusión, Lucio cabeceó a gol un córner desde el costado derecho para permitir a Brasil salir campeón.
El fútbol de contragolpe de EEUU creó muchos problemas a los brasileños, sobre todo en el primer periodo, pero Brasil creyó en sus posibilidades y encontró premio al esfuerzo que realizó tras el descanso y que les permitió lograr una victoria merecida.
Los dos goles logrados por Estados Unidos en la primera parte, con un fútbol muy similar al que desarrollaron ante España, hicieron pensar en la sorpresa y en que Estados Unidos iba a coronarse en esta Copa, pero Brasil recuperó el nivel de juego de sus mejores momentos y se hizo con el trofeo al dejar sin opciones a su oponente.
La selección de Brasil ya llevó la iniciativa en el juego durante toda la primera parte y dispuso de algunas ocasiones de gol bastante claras, pero el fútbol al contragolpe de los estadounidenses los dejó sin ideas.
Estados Unidos, muy organizada en defensa, con un centro del campo que realizaba la transición con rapidez y con mucha velocidad en ataque, supo aprovechar las pocas ocasiones de que dispuso para marcharse al descanso con dos sorprendentes goles de ventaja.
Dempsey abre el marcador
En la primera aproximación del equipo norteamericano a la portería de Julio César, un pase de Spector fue rematado por Dempsey con el gemelo, pero el balón entró un supuso el 1-0.
Mediado este primer periodo, un excepcional contragolpe entre Davies y Donovan fue resuelto con mucha calidad por el cerebro del equipo de Estados Unidos, que puso el 2-0 en el tanteador.
El cuarto de hora final del primer periodo fue de un dominio todavía más insistente de Brasil, que tuvo su mejor opción en un lanzamiento de Andre Santos que neutralizó un muy inspirado Howard.
Llegaron algunas otras ocasiones para Brasil antes del descanso, pero sin que se moviera el marcador y con las expectativas de victoria intactas para el conjunto de Estados Unidos.
Luis Fabiano recorta distancias
La primera mitad había acabado de la mejor manera posible para el conjunto estadounidense. La segunda lo hizo como querían los brasileños, ya que a los cuarenta segundos de juego, Luis Fabiano marcó para su equipo. 1
El partido cobró una gran intensidad tras ese gol, pues los brasileños empezaron a creer en la remontada ante un rival que se mantenía muy sólido en defensa, pero que no tenía la misma salida que en el primer periodo.
¿Gol legal?
Kaká remató de cabeza (m.61) un balón que pudo entrar en la portería de Howard, pero éste sacó la pelota, que dio en el larguero, antes de que la atrapara definitivamente. Los jugadores de Brasil reclamaron el gol.
Cuando cada vez era mayor el dominio de Brasil y más esporádicas las acciones ofensivas de Estados Unidos, el seleccionador brasileño, Dunga, optó por dar entrada a Dani Alves y Elano, lo que dio más poder ofensivo a su equipo. 
El partido era cada vez más de ida y vuelta, aunque los ataques de Brasil eran más elaborados y los de Estados Unidos se basaban en salidas aisladas a la contra casi siempre con muy pocos efectivos.
Empate y remontada
En uno de esos ataques de los brasileños, una excelente penetración por la izquierda de Kaká, acabó con el tanto del empate, logrado de cabeza por Luis Fabiano y que puso a los estadounidenses contra las cuerdas.
A esas alturas del partido, los brasileños creían en la victoria, mientras que los estadounidenses, embotellados en su área, pensaban en la prórroga. 2
Fue entonces cuando, en un saque de esquina lanzado por Elano, un cabezazo de Lucio puso el 2-3 en el marcador. Quedaban seis minutos para la conclusión del partido.
A partir de ahí, Brasil manejó el encuentro y no pasó nada más. La victoria fue para el favorito, aunque con más sufrimiento del que estaba previsto en el guión.