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CNE cree que la norma eólica da rentabilidad razonable, pero cuestiona aspectos del reparto de primas

Propone objetivos anuales de potencia y recortes de primas solo a nuevas plantas, aunque aprueba limitar el incentivo a 12 años y 1.500 horas
El consejo de administración de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) considera que el borrador de real decreto sobre la nueva regulación eólica ofrece una "rentabilidad razonable" a los promotores de nuevos parques, si bien discrepa en algunos de los aspectos del nuevo sistema de reparto de primas.
En un comunicado, el regulador también considera "adecuados" varios de los aspectos más controvertidos de la norma, entre ellos la limitación a doce en los años con derecho a prima y a 1.500 en las horas anuales a plena carga incentivadas con la retribución. También ve positiva la "renta mínima", que hace factible el pago del servicio de la deuda ante una eventualidad de precios reducidos en el mercado.
El regulador está de acuerdo con vincular a partir de 2013 la prima a la oferta de nueva potencia, y con que la revisión sea anual, pero considera que los cambios de retribución solo deben afectar a los nuevos parques que se instalen, y no al conjunto de los construidos bajo el nuevo régimen, como indica el borrador elaborado por el Ministerio de Industria.
Junto a la rentabilidad razonable, la norma debe procurar una retribución predecible. "De ahí que se proponga que, cuando una nueva instalación se inscriba en el registro de preasignación, se le mantengan las primas vigentes", afirma el regulador. Además, para reducir el riesgo de cambios bruscos en la prima, propone que las revisiones anuales no superen, ni a la baja ni al alza, el 15%.
Además, el regulador aboga por la fijación de objetivos anuales de potencia instalada y por que los parques eólicos que se construyan de forma adicional reciban solo el precio del mercado hasta el año siguiente, momento en el que podrían recibir la prima correspondiente.
Por otro lado, propone que, en vez de la evolución constante en los objetivos anuales de potencia instalada recogida en el borrador, se opte por una evolución creciente de estos objetivos. Esta idea responde no solo a la contracción actual de la demanda, que ha llevado a un exceso de capacidad instalada, sino a la necesidad de contener el déficit de tarifa.
Sobre este aspecto, la CNE considera que la reducción de la deuda eléctrica debe ser uno de los objetivos de la nueva regulación, aparte de los ya expresados por Industria, que son el desarrollo ordenado de la tecnología eólica, la disminución del apoyo económico a un sector ya maduro y favorecer la financiación de los nuevos proyectos que permitan alcanzar los objetivos de 2020.
GESTIONABILIDAD.
Por otro lado, la CNE considera que cualquier nuevo régimen económico que se establezca debe trasmitir a los agentes la referencia del precio del mercado para incrementar la eficiencia.
En este sentido, indica que la energía eólica no es gestionable, si bien la señal de precio del mercado en el que se basa el proyecto es relevante a la hora de programar los mantenimientos o para formalizar coberturas derivadas de la volatilidad del precio del mercado.
Por último, resalta la importancia de integrar la energía eólica en el mercado de electricidad y de aplicar el mecanismo de evolución anual de las primas de forma inversa a la cantidad de megavatios instalados, lo que constituye un incentivo para la autorregulación del sector.