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Un estudio del CNIO muestra cómo las interacciones entre las células madre de la piel mantienen su arquitectura

Un trabajo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), publicado en la revista 'Journal of Cell Biology', ha mostrado cómo las interacciones entre las células madre de la piel, aquellas responsables de su regeneración diaria, mantienen la arquitectura de este órgano.
"Sabíamos que estas uniones eran importantes en las células madre pero no conocíamos los componentes celulares implicados en su estructura y función", ha explicado la directora del trabajo y jefa del Grupo Biología Celular Epitelial del CNIO que ha dirigido el trabajo, Mirna Pérez-Moreno.
En concreto, mediante el estudio de células derivadas de ratón, los investigadores han descubierto que uno de los elementos clave para la formación y estabilización de estas uniones son los microtúbulos, unas estructuras tubulares que forman parte de las células y que sirven de pilares para mantener su forma y función.
"Hemos visto, por primera vez, que los microtúbulos de las células madre de la piel se asocian con las uniones célula-célula para formar estructuras tipo velcro y mantener así las células unidas", ha comentado la investigadora del equipo de Pérez-Moreno y primera autora del artículo, Marta Shahbazi.
De hecho, la conexión entre estos dos componentes celulares, los microtúbulos y las uniones célula-célula se produce gracias a la interacción entre las proteínas CLASP2 y p120 catenina, asociadas a los microtúbulos y a las uniones celulares respectivamente.
En este sentido, Shahbazi ha informado de que la ausencia de CLASP2 o p120 (células mutantes) provoca una pérdida de las uniones entre las células madre de la piel, y por lo tanto, alteraciones en la estructura de estas células.
"Nuestros resultados abrirán nuevos caminos para explorar cómo estas proteínas regulan la fisiología de la piel. Este conocimiento será "importante para el posible desarrollo de futuras terapias regenerativas, antienvejecimiento o anticancerígenas", ha zanjado Pérez-Moreno.
La investigación ha contado con financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, el Association for International Cancer Research AICR-UK y la Fundación La Caixa.