Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Casera, satisfecha por la decisión de la UE de restringir la denominación 'sangría' a España y Portugal

La Casera se ha mostrado "satisfecha" por la decisión del pleno del Parlamento Europeo de aprobar el acuerdo para reformar las normas de etiquetado y protección de las indicaciones geográficas de los vinos aromatizados, incluida la limitación del uso de la denominación 'sangría' a la producción de este caldo en España y Portugal.
"Con esta votación se ha defendido y respetado el privilegio que tenemos como denominación de origen de productos tan tradicionamelmente españoles como es la sangría", ha asegurado Paloma Aguado, marketing manager de La Casera.
La Casera, tradicional marca de refrescos española que cuenta con la sangría en su portafolio, se ha congratulado por la decisión del Parlamento Europeo. "Es una excelente noticia para La Casera y estamos encantados de que estos temas se eleven a nivel europeo, porque defienden los productos españoles y su producción del territorio nacional", ha subrayado Aguado.
Las nuevas reglas europeas también protegen el uso de la denominación 'clarea' y la circunscriben a España. Los Estados miembros tienen ahora un plazo de un año para trasladar el acuerdo a sus legislaciones nacionales.
Los límites al uso del término 'sangría' no impedirán que se produzca en otros países de la Unión Europea, pero en estos casos la denominación de la bebida será otra y la palabra 'sangría' aparecerá solo como complemento a la denominación "bebida aromatizada a base de vino". Además, deberá indicar claramente cuál es el país de origen del producto.
El acuerdo ha sido validado por una amplia mayoría de eurodiputados, que han apoyado los cambios con 609 votos a favor, 72 en contra y 4 abstenciones.
Las modificaciones adoptadas por la Unión Europea servirán para actualizar las denominaciones de venta y adaptarlas a las reglas europeas sobre información al consumidor y a las exigencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).