Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Descubren que el ADN parásito influye en la evolución del cáncer

Un grupo de investigadores del Wellcome Trust Sanger Institute de Cambridge (Reino Unido), liderados por el español, José Tubío, ha mostrado que el ADN parásito influye en la evolución del cáncer y plantea nuevas preguntas sobre el efecto que tienen los factores ambientales.
La transducción de secuencias en el ADN es un fenómeno poco conocido y su protagonista es el 50 por ciento del genoma llamado ADN parásito, formado por elementos que ocasionalmente se replican a sí mismos y migran a otros lugares de la secuencia genética.
En concreto, los investigadores, cuyo trabajo ha sido publicado en 'Science' y recogido por la plataforma Sinc, han observado que un tipo concreto de transducción de secuencias relacionadas con una región del genoma llamada 'LINE-1' es "bastante frecuente", especialmente en los genomas de cáncer de pulmón y de colon.
MOVILIDAD DE LOS ELEMENTOS 'LINE-1' EN LOS GENOMAS DEL CÁNCER
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores analizaron la movilidad de elementos 'LINE-1' en 300 genomas de 12 tipos diferentes de cáncer, y observaron que en los genomas del cáncer solo son capaces de moverse 74 de los 500.000 de elementos transponibles del tipo LINE-1 presentes en el ADN humano. Además, los científicos desarrollaron un algoritmo que identifica y localiza el origen y las nuevas ubicaciones de los elementos 'LINE-1' móviles.
"Saber qué elementos transponibles de nuestro genoma tienen actividad en los tumores y dónde se esconden abre las puertas al diseño de fármacos que silencien la actividad mutagénica de estos 74 elementos en el cáncer, sin necesidad de utilizar fármacos de amplio espectro que pueden afectar a otras regiones del genoma", ha aseverado uno de los coautores del trabajo y actualmente investigador del HUCA en Metabolismo Óseo y Mineral, Pablo Román.
De hecho, tal y como han observado los investigadores, la transducción de secuencias resultado de la actividad de elementos 'LINE-1' en ocasiones implica la movilización de genes completos y su traslado a otras regiones del ADN. Por tanto, la estructura, el número de genes y la expresión del genoma se ve alterada.
Por otra parte, los expertos han constatado que había cambios epigenéticos asociados a la migración de los elementos transponibles. "Teniendo en cuenta que las alteraciones epigenéticas están muy relacionadas con el ambiente, este trabajo señala una nueva vía de relación entre el genoma y cómo comemos y respiramos", ha zanjado Román.