Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

España cae ante Estados Unidos (8-5) y se lleva la plata

Equipo español de waterpolo femenino en Londres 2012Reuters
La selección española de waterpolo femenino se ha colgado una histórica medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres tras perder ante Estados Unidos (8-5) en la final, un partido que siempre tuvo claro color americano.
La selección española de waterpolo femenino no pudo rubricar con el oro su brillante estreno olímpico en los Juegos de Londres y cayó derrotada ante las subcampeonas de Pekín, Estados Unidos, por 8-5, en una final en la que a pesar de abrir el marcador, estuvo controlada por su rival en la práctica totalidad del encuentro.
La derrota, sin embargo, no resta mérito a las de Miki Oca, un equipo caracterizado por la juventud que se va de la capital británica tras haber hecho historia, al haber igualado el hito del equipo masculino que obtuvo la plata en Barcelona 92. Aquella selección vio cómo cuatro años después, en Atlanta, se hacía con el primer escalón del podio, con el este jueves seleccionador español como una de las estrellas del combinado.
La final de este jueves se caracterizó por las rarezas, empezando por las de una España que no mostró la convicción de los partidos previos. Todo comenzó con la media hora de retraso con la que se produjo el pitido inicial, como consecuencia de la prórroga que Australia y Hungría tuvieron que disputar para decidir un bronce que se fue al hemisferio sur. Las españolas arrancaron el enfrentamiento con certeza en ataque, a pesar del juego agresivo de unas norteamericanas con hambre de oro, tras haber quedado subcampeonas en Pekín y Sydney.
La primera amenaza vino del brazo de la máxima anotadora del equipo español, Anni Espar, y a menos de tres minutos la capitana, Jennifer Pareja, había puesto a las suyas por delante en el marcador. El contragolpe norteamericano parecía menos agresivo y las españolas lograron un firme dominio en defensa, que les permitió llegar al ecuador del primer cuarto por delante.
En los compases iniciales mantenían la calma y sólo los palos impedían que la renta fuera mayor, para frustración de unas norteamericanas que chocaban contra la barrera defensiva española, hasta que en el último minuto del cuarto inicial, la pichichi de estas Olimpiadas, Maggie Steffens, abrió el marcador para las suyas, aumentando su renta personal a 17.
El inesperado empate para un descanso al que España se encaminaba con ventaja obligaba a ambos equipos a iniciar el segundo con la necesidad de desmarcarse. Estados Unidos pareció salir a la piscina con más certeza que en su frío inicio, especialmente en la agresividad de un estilo que complicaba la posesión de balón de sus rivales.
Aún así, éstas supieron reponerse y Pareja, con un disparo lejano, logró restaurar la última ventaja de la que disfrutarían en el partido, ya que en una gran jugada norteamericana, Heather Petri lanzó un misil imposible de detener para Laura Ramos, que se vio sorprendida nuevamente por la gran anotadora de estos Juegos. Maggie Steffens aprovechaba un despiste en la zaga para poner por primera vez a Estados Unidos por delante en un marcador en el que no dejaría de reinar.
El cambio de roles pareció afectar a la concentración de las españolas, a las que la presión arriba de las norteamericanas comenzaba a hacer más daño. El ecuador del segundo cuarto llegó con un renta de dos para éstas, que ganaban confianza en el pase y mostraban su poderío físico, frente a unas adversarias que se acercaban paulatinamente menos a la portería de Betsey Armstrong. Una nueva acción de Steffens, tras recibir una venenosa asistencia de la capitana, Brenda Villa, abrió una brecha de difícil cicatrización (5-2).
España aparecía más confusa y la máquina engrasada que sorprendió en su estreno olímpico jugaba este jueves en modo ralentizado. Un disparo de Espar detenido por la guardameta estadounidense selló el ecuador de la final con las subcampeonas de Pekín tres arriba.
El tercer cuarto arrancó como una lucha táctica. Estados Unidos tenía que aguantar; España, remontar, teniendo en la memoria los tres goles que había sido capaz de hacer a las norteamericanas en los tres últimos minutos del encuentro en la fase clasificatoria, que concluyó gracias a la espectacular remontada española con empate a nueve, el único partido en el que las rivales de hoy no habían logrado ganar en Londres antes de este jueves.
TÍMIDA E INSUFICIENTE REACCIÓN.
Sin embargo, en el primer penalti del encuentro, una vez más, Steffens logró aumentar la renta para unas norteamericanas que podían oler el ansiado primer escalón del podio (6-2). La distancia aumentó la dosis de moral con la que habían entrado en la piscina del Waterpolo Arena, frente a unas españolas que no lograban materializar sus llegadas arriba y que acumulaban los minutos sin marcar.
La final parecía apuntar a que el oro cruzaría el Atlántico, cuando un excelente disparo de la capitana, que supo aprovechar un gran pase de Lauren Wenger, dejaba a las españolas cinco tantos por detrás y unos cuantos peldaños más abajo en confianza. Sus llegadas apenas suponían peligro para Estados Unidos y los disparos raramente iban dirigidos entre los tres palos.
La falta de concentración parecía poseerlas y ni siquiera el giro estratégico de jugar con dos boyas animó el juego de una España que cerró el tercer cuarto sin lograr materializar un solo tanto. Los dos iniciales de la capitana palidecían ante los siete de las norteamericanas, que contaron de nuevo con el seguro de vida de su puntal anotador, Maggie Steffens, quien sumaba antes del último cuarto el doble de tantos que los de su rival.
Ni siquiera la línea de penalti permitió reanimar el saldo y tras un fallo de Pareja, Estados Unidos aprovechó el contragolpe para volver a disfrutar del estado de gracia de Steffens, quien aumentaba su renta particular y dejaba a su equipo 8-2. La capitana se resarció para poner fin a la racha de 17 minutos con el marcador de España a cero, pero los cuatro de diferencia con los que llegaron a los últimos cinco minutos parecían una gesta difícil culminación.
Aún así, no dejaron de intentarlo y en el ecuador del último cuarto Anni Espar logró su primer tanto del encuentro, sacando ventaja de la superioridad numérica. A un minuto del final, la máxima anotadora española en estos Juegos logró reducir la diferencia a tres (8-5), pero no fue suficiente para lograr el milagro y Estados Unidos obtuvo su primer oro, tras dos citas en las que se había quedado a las puertas y una, la de Atenas, en la que obtuvo el bronce.