Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Haití y las agencias de la ONU, en desacuerdo sobre el realojo de los damnificados

El gobierno de Haití y las agencias de la ONU tienen serias diferencias sobre el plan de realojo de los cientos de miles de personas que se encuentran sin hogar desde el terremoto del pasado 12 de enero.
El gobierno informó desde un primer momento de que pretendía crear dos o tres grandes campamentos donde reubicar a la población mientras se reconstruye Puerto Príncipe, la ciudad más afectada por el seísmo. Sin embargo, fuentes de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), dependiente de la ONU, dijeron a Efe que esos planes no son realistas porque crean muchos más problemas, logísticos y sociales, que los que solucionan.
Solo en la región de Puerto Príncipe el gobierno maneja la cifra de 610.000 personas viviendo bajo cabañas hechas con palos y trozos de tela o plástico, a las que hay que añadir 130.000 que han abandonado la capital hacia ciudades menos castigadas por el seísmo.
Los damnificados están distribuidos en medio centenar de campamentos de todos los tamaños distribuidos por toda la capital, y el principal problema es la dificultad de hacerles llegar la ayuda alimentaria que requieren y que solo están recibiendo cada dos o tres días, en el mejor de los casos.
300 agentes europeos
Los países de la Unión Europea (UE) acordaron este lunes enviar una fuerza de policía militarizada de al menos 300 efectivos a Haití para apoyar las labores de las Naciones Unidas en el país y garantizar una correcta distribución de la ayuda humanitaria.
El grueso de los agentes procederán del cuerpo de Carabineros italianos -entre 100 y 150- y de la Gendarmería francesa -alrededor de un centenar-, a los que se sumarán unos 50 policías holandeses y 23 guardias civiles españoles que ya están en camino a Haití a bordo del buque Castilla.
Los efectivos europeos estarán bajo mando de la ONU y trabajarán para "garantizar la seguridad, facilitar que el orden público sea el correcto y que la ayuda llegue a los centros sin dificultades", según explicó en declaraciones a la prensa el ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, cuyo país preside este semestre la UE.
El número total de agentes -que en principio estarán un máximo de seis meses en Haití- podría aumentar con aportaciones de países como Portugal que disponen de policía militarizada y que están estudiando la posibilidad de contribuir a la operación.