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Hamilton estrena el Mundial

Hamilton confirmó en Australia que su espectacular temporada anterior no era casualidad. Victoria con dominio absoluto en todo el fin de semana con el que inaugura la vitrina y el liderato de 2008. Sólo siete monoplazas acabaron un GP lleno de accidentes. Alonso terminó cuarto por delante del McLaren de Kovalainen tras una gran remontada. Raikkonen también abandonó tras tres salidas de pista.
Los nervios habituales de principio de temporada trajeron un Gran Premio tan accidentado como sorprendente. Sólo acabaron siete monoplazasy hasta en tres ocasiones tuvo que salir el 'Safety car'. Abandonos, accidentes y salidas de pista inesperadas. Raikkonen se salió dos veces y protagonizó un trompo en otra, hasta el abandono. El actual campeón del Mundo escenificó así una carrera loca, del podio para atrás, y lo que puede ser el resto del campeonato. Más movimiento, sufrimiento y supervivencia en pista.
Alonso salió bien parado en su re-entré con Renault. Estaba preocupado por la salida y no le salió muy bien. A Raikkonen sí, que adelantó ocho puestos del tirón. No se desesperó con las multiples salidas del 'safety-car' que no le beneficiaron y a punto estuvieron de dejarle sin gasolina. Se estabilizó en los puntos y tras la rotura de Bourdais y el posterior adelantamiento a Kovalainen se quedó a las puertas del podio. Más de lo que esperaba.
La cara de satisfacción del asturiano reflejaba el buen resultado obtenido, pero él también pensaba en la temporada pasada: "Estoy contento por acabar delante de un McLaren". Kovalainen perdió su posición al accionar el control de velocidad al pasar la línea de meta en la penúltima vuelta. McLaren pagó caro un error infantil mientras disfrutaba de la victoria de su hijo pródigo.
El británico no sólo ganó, también demostró que ha comenzado en otro peldaño. Rodó hasta dos segundos más rápido que sus rivales. Inalcanzable. Y sólo el coche de seguridad impidió que le perdieran de vista. La punta de velocidad de su escudería ridiculiza la del resto y muestra una de las mayores carencias de los Renault, por ejemplo. Con los Ferrari, aún parejos, demuestra mayor fiabilidad. Massa abandonó tras un accidente y Raikkonen tras proponérselo.1
El finlandés arriesgó, ansioso por recuperar puestos. Después de alargar la primera parada, cambió sus neumáticos limados y sucios por unos duros y limpios que no le trajeron mejor suerte. Junto a él, desaparecieron más de la mitad de la parrilla.  Hasta quince abandonos, incluido el de Glock, que protagonizó el accidente más espectacular. El último en retirarse fue Bourdais, uno de los dos debutantes junto a Nelsinho Piquet. Marchaba cuarto tras un carrerón, pero el motor de su Toro Rosso no pudo con los arreones del campeón francés.
Los que aguantaron y no sufrieron fueron Heidfeld y Rosberg, segundo y tercero respectivamente. Ganaron posiciones hasta asentarse en el podio. Su presencia no puede ser más que una buena noticia para el nuevo año. Entre ellos podía estar perfectamente Kubica, si no hubiera tenido que abandonar antes de tiempo. Más competitividad y más nombres para luchar por cada triunfo.