Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Higuaín tira del Real Madrid

Ramos pelea un balón. EFEtelecinco.es
Tres puntos y liderato provisional. El Real Madrid venció (0-1) a la Real Sociedad gracias al tempranero gol de Pipa Higuaín tras asistencia de Coentrao. Los blancos no supieron cerrar el marcador y sufrieron ante un conjunto vasco que fue de menos a más. El Madrid esperará al resultado del Osasuna-Levante para cerrar la jornada desde lo más alto de la Liga.
Los de José Mourinho, que firmaron un buen comienzo, abrieron la puerta del empate a la Real Sociedad en la segunda mitad, quien pudo haber dado un susto con sendos disparos de Vela y Griezmann en la recta final del choque. Pero no fue así. Casillas frenó el leve ímpetu de los vascos, sin chispa en los últimos metros.
El Real Madrid, que llegaba a la cita tras sus impecables victorias ante Lyon, Málaga y Villarreal, siguió en la misma línea resultadista, pero dejó a un lado el espectáculo para armarse de oficio. Los merengues, con el susto en el cuerpo en los últimos diez minutos, tuvieron que enfundarse el mono de trabajo.
Mourinho no lo dudó. Con Lass, Xabi Alonso y Coentrao en la medular, el técnico portugués no quiso dejar desprotegido el centro del campo en ningún momento. Khedira salió al rescate para aguantar la pírrica ventaja cosechada por Higuaín cuando apenas había comenzado el envite en Anoeta.
El argentino, que tiene el vicio de seguir aumentando sus números, abrió la cuenta tras un gran pase entre líneas de Coentrao, quien le habilitó delante de Bravo. El 'pipita' introdujo su bota suavemente y batió al chileno con suficiencia. Era el 0-1 y todo hacía indicar que sería el inicio de una plácida noche para los madridistas.
Pero no fue así. Los blancos cedieron el balón a su oponente y prefieron aguantar en la cueva para salir al espacio en largo. Kaká sustituyó a Özil y trató hacer desaparecer las distancias entre unas líneas y otras. El brasileño, con la confianza por bandera y la convocatoria con la 'canarinha' bajo el brazo, buscó las cosquillas a la defensa 'txuri-urdín', aunque en todas ellas sin premio.
La Real, dormida, apostó por la rapidez de Vela desde la coherencia de Xabi Prieto, la brújula --una vez más-- de los blanquiazules que fueron dejando morir el partido y la oportunidad de meter mano al Real Madrid. Mourinho saltó al campo para abrazarse con sus jugadores. Era el minuto 90, el final del partido. El portugués, amante de la estadística, sabe que este 0-1 vale igual o más que el 0-4 de La Rosaleda.