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Independence Day: Contraataque, 20 años no son nada...

El próximo 1 de julio llega a los cines Independence Day: Contraataque, la secuela que 20 años después vuelve a dirigir Roland Emmerich y que promete ser más grande y espectacular pero tan apasionante como aquella primera entrega en la que la humanidad consiguió rechazar la terrible invasión extraterrestre.
Muchas cosas han cambiado desde aquel 4 de julio de 1996. El legendario Steven Hiller ya no está entre nosotros, una mujer ocupa el Despacho Oval de la Casa Blanca y no hay nadie en ningún rincón del planeta que no sea consciente de que el verdadero enemigo sigue ahí fuera. Acechando y puede que preparado para lanzar un nuevo y más feroz ataque en cualquier momento.
Ellos, los alienígenas, se han estado preparando a conciencia para triunfar donde hace 20 años mordieron el polvo contra todo pronóstico. Pero nosotros también. Tras la guerra de del 96 las diferentes naciones han enterrado sus ancestrales conflictos y rivalidades y han aprendido a trabajar juntas. Utilizando la tecnología alienígena, han estado colaborando estrechamente para construir un programa de defensa capaz de proteger la Tierra de los invasores extraterrestres.
El programa de Defensa Espacial de la Tierra (ESD) aglutina dos décadas de investigación y desarrollo. Tecnología híbrida al servicio de los supervivientes de la primera invasión y de una generación ha crecido preparándose para defender su planeta con uñas y dientes. Y tendrán que hacerlo porque... "Siempre supimos que volverían".
LA PRIMERA SECUELA DE EMMERICH
Este es el interesante contexto en el que se ubica Independence Day: Contraataque, una cinta que cuenta con el honor de ser la primera secuela que Emmerich dirige. "Este mundo es muy especial para mí, por eso quise hacer las cosas bien con la película y los personajes", asegura el director que cree que 20 años es tiempo suficiente para que "todo parezca fresco" en el regreso de la saga a los cines.
Un regreso que, además, permitirá a Emmerich usar todos los avances tecnológicos para dotar al mundo de Independence Day de unos efectos visuales que están años luz de los de la cinta de 1996. "Esta película es mucho más grande que Independence Day. Pero el espíritu de diversión, asombro y satisfacción es igual de importante", promete Jeff Glodblum, que vuelve a dar vida David Levinson.
En este sentido, el propio director asegura que esta "expansión" técnica de Independence Day no le restará espacio a los personajes de la saga, ni a los nuevos ni, por su puesto, a las caras conocidas. "Es emocionante ver cómo se pasa el testigo de una generación a la siguiente", destaca el director que para esta secuela ha contado con "héroes veteranos" de la cinta original y también con nuevos rostros que encajan perfectamente entre los viejos rockeros de la saga.
VIEJOS ROCKEROS
"Para el reparto original en el escenario, y fuera de él, es como un reencuentro a los 20 años de la clase: la clase del 96", afirma entusiasmado el director. No le falta razón. Y es que en Independence Day: Contraataque repiten varios de los protagonistas de la cinta original como Jeff Goldblum (David Levinson) Bill Pullman (Thomas J. Whitmore), Judd Hirsch (Julius Levinson), Vivica A. Fox (Jasmine) o Brent Spiner (Doctor Brakish Okun).
Uno de los personajes que vuelve a ser clave en la trama es el del carismático científico al que da vida Goldblum. Un hombre que ha vivido durante 20 años pensando en una única cosa: La segunda invasión y cómo hacerle frente.
"David sabe que otra invasión alienígena no es una cuestión de si va a ocurrir, sino de cuándo. Tiene una posición de responsabilidad de defender toda la Tierra contra otro ataque, que será aún más mortal que el de 1996", afirma Goldblum que disfruta encarnando un personaje tan "complejo" como el de David Levinson, "una persona tremendamente romántica que siente un amor permanente por el planeta y por todos los seres vivos. Ante todo, es humilde y curioso".
Y si el científico David Levinson ha pasado estos 20 años condicionado por el peso de su responsabilidad y de la amenaza de una nueva invasión, el camino para el que antaño fuera su jefe, el expresidente de EE.UU. Thomas J. Whitmore, no ha sido ni mucho menos más fácil.
20 AÑOS CONECTADO CON LOS ALIENS
Bill Pullman vuelve a dar vida al emblemático personaje, que arrastra las secuelas propias de un hombre que dio todo para salvar su planeta y que mantuvo un estrecho contacto con los invasores. Demasiado estrecho. Tiene visiones de su inminente regreso y oscuras premoniciones de los planes de los alienígenas para la Tierra. "Whitmore ha estado expuesto sin filtros al conocimiento completo de la flota alienígena. Es como una onda de choque en su cerebro", señala el propio actor.
Whitmore "se ha perdido. En el drama clásico, nos referiríamos a este personaje como el loco", afirma Emmerich que revela que los alienígenas "todavía están en su mente". "Esta experiencia cambió a Whitmore y ahora está conectado a la enorme mente tipo colmena de los alienígenas. Sabe que van a volver y cree que esta vez no podremos vencerlos", apunta el director.
Para saber si las visones de derrota total del expresidente estadounidense son ciertas o si, una vez más, la humanidad hará acopio de todo su arrojo y rechazará a los invasores solo hay que esperar hasta el próximo viernes 1 de julio, cuando llegue a los cines Independence Day: Contraataque.