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Investigadores demuestran que los ultrasonidos mejoran las propiedades curativas de células madre cardiacas

Un estudio, en el que han participado investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), del Instituto Julius Wolff y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), ha demostrado que sometiendo las células madre cardiacas a un tratamiento sencillo de ultrasonidos de baja intensidad, las células experimentan cambios permanentes que favorecen su movilidad, migración en el tejido y reparación del tejido cardíaco dañado en un infarto.
Después de sufrir un infarto de corazón que haya producido pérdida de tejido muscular, el espacio es ocupado habitualmente por tejido cicatricial y la pérdida de músculo es permanente. Sin embargo, en el corazón hay células madres cardíacas (mesoangioblastos) que pueden regenerar el tejido muscular, pero su capacidad de migración y regeneración es muy limitada.
Por ello, los científicos han dedicado "importantes" esfuerzos a entender el comportamiento de estas células, tratando de desarrollar tratamientos para una mejor regeneración del tejido. En este sentido, el estudio ha sido promovido por Aurora Bernal (CNIC) a partir de su idea de aplicar en este campo el tratamiento con ultrasonidos que, en la práctica, ya se emplea para favorecer la recuperación de pacientes con afecciones de hueso u otros tejidos blandos.
PROMUEVE LA REORGANIZACIÓN DEL CITOESQUELETO CELULAR
En estos casos, el tratamiento con ultrasonidos promueve la reorganización del citoesqueleto celular y su diferenciación. Para el trabajo realizado se emplearon células madre cardíacas de origen humano y de ratón para analizar los cambios producidos por el tratamiento con ultrasonidos.
Además, se comprobó que las células tratadas con ultrasonidos eran más deformables y tenían una mayor movilidad. Los cambios son producidos a través de la señal bioquímica que desencadenan (por efecto de la excitación con ultrasonidos) proteínas relacionadas con la adhesión celular (integrinas). Además, se inyectaron células de ratón en ratones, comprobando una respuesta mucho mejor en el caso de las células tratadas mediante ultrasonidos.
Los resultados obtenidos en esta investigación señalan que el tratamiento utilizado podría resultar una herramienta muy útil en el campo de la terapia celular cardiaca.