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Joachim Trier destapa los dilemas de la edad adulta en el filme 'Oslo, 31 de agosto'

"¿Cuáles son mis objetivos en la vida? ¿He de tener familia? ¿Qué quiero ser? ¿Cómo conseguirlo?". El director noruego Joachim Trier (1979) ha reunido en su segundo filme los principales dilemas a los que se enfrenta toda generación y ha conseguido conmover al espectador sin atosigarlo con cientos de preguntas y preocupaciones.
El resultado, que llega este viernes a las pantallas españolas, se llama 'Oslo, 31 de agosto', un filme con el que logró hacerse un hueco en el Festival de Cannes en la sección 'Un certain regard' en 2011 y en el que recurre de nuevo al actor Anders Danielsen, protagonista también de su debut cinematográfico, 'Reprise'.
La cinta está basada en la novela 'La feu follet' (1931), de Drieu La Rochelle, en la que cinco décadas antes también se inspiró el cineasta francés Louis Malle en un largometraje homónimo. A pesar de la diferencia generacional, Trier afirma que se trata de una historia "atemporal".
Según ha explicado este martes el director en una entrevista concedida a Europa Press, esta película se centra en "la historia de un hombre para hablar también de quienes lo rodean".
El protagonista es Anders, un hombre de 34 años que está a punto de finalizar un tratamiento de desintoxicación y recibe una autorización para realizar una entrevista de trabajo, una oportunidad de regresar a su ciudad y que utilizará para reencontrarse con los amigos y familiares a los que ha dejado atrás.
La personalidad de este personaje fue lo que más llamó la atención al director del filme y lo que vertebra la historia y las preguntas que establece. "Es alguien inteligente, popular y atractivo, pero a la vez es la típica persona autodestructiva que piensa que si no es perfecto no es nadie", argumenta.
En palabras de Trier, esta es una característica que reconoce en mucha gente que conoce: "Tienen altas expectativas acerca de lo que necesitan ser para poder estar satisfechos y piensan constantemente en lo que quieren parecer", indica el cineasta, quien añade que la manera en la que nos construimos y cómo queremos representarnos "es un problema muy moderno".
DE PARÍS A OSLO
Mientras que el libro y la primera adaptación cinematográfica se desarrollan en París, él en cambio decidió escoger Oslo como escenario, cuyas calles conoce bien y que sirvieron para mostrar a través de un día soleado de agosto la luz que existe por encima de los dramas y problemas de la vida. "Hay mucha belleza, incluso en los momentos más tristes", destaca.
A pesar de cambiar el escenario, uno de los aspectos que le sirvió para perfilar el detonante de esta película fue el ambiente artístico y bohemio de París en el que vive el personaje principal de la novela, algo que le recuerda a ciertas personas y su manera de usar las drogas.
"Hay gente que continúa y otra que se queda atrapada en la fiesta. Esta es la historia de alguien que no sabe cómo moverse de esa fiesta", explica Trier, quien matiza que no se trata de un relato sobre drogas, sino sobre la vida de un hombre que deja de ser yonqui y se enfrenta a la vida. "La cinta habla acerca de lo duro que es precisamente eso. Intento invertir los conceptos", aclara.
Trier confiesa ser un "cinéfilo" enamorado de "grandes directores europeos" como Michelangelo Antonioni o Andréi Tarkovski, o de la capacidad para "capturar la vida y la luz" de Terrence Malick, así como de la "honestidad" de Ingmar Bergman de hablar de "cosas que nadie más habla, "duras y dolorosas". También Woody Allen, con cuyas películas "aprendes mucho de la vida".
El director de 'Oslo, 31 de agosto' no llegó al cine por casualidad. Su abuelo, Erik Lochen, fue director de cine, por lo que la profesión siempre ha estado presente en su familia. Precisamente, una de las coincidencias que el director destaca es que el padre de su madre también tuvo la oportunidad de presentar un filme en Cannes, la película 'Jakten'. "De alguna manera religiosa el festival francés de cine equivale a la Meca", subraya.
Actualmente se encuentra preparando un tercer filme, que llevará por título 'Louder Than Bombs' y contará con un reparto de altura: Jesse Eisenberg ('La red social', Isabelle Huppert ('La pianista') y Gabriel Byrne ('Sospechosos habituales').